Estudiantes de Psicología fortalecen su formación profesional a través de intervenciones en comunidades educativas

La asignatura Diseño e Implementación de Intervenciones Educacionales permitió que estudiantes de cuarto año desarrollaran diagnósticos e intervenciones psicoeducativas en dos establecimientos escolares, enfrentando desafíos reales y fortaleciendo competencias fundamentales […]

Publicado el 10 de julio, 2026 · 4 min lectura

La asignatura Diseño e Implementación de Intervenciones Educacionales permitió que estudiantes de cuarto año desarrollaran diagnósticos e intervenciones psicoeducativas en dos establecimientos escolares, enfrentando desafíos reales y fortaleciendo competencias fundamentales para el ejercicio profesional.

Como parte de las Estrategias Curriculares de Vinculación con el Medio de la Escuela de Psicología de la Universidad Finis Terrae, durante el primer semestre los estudiantes de la asignatura Diseño e Implementación de Intervenciones Educacionales, dirigida por la profesora Macarena Prieto y la ayudante Victoria Flores, trabajaron directamente con las comunidades del Colegio Yangtsé, de la comuna de La Reina y el Colegio Pedro de Valdivia, de la comuna de Providencia, desarrollando proyectos orientados a responder a necesidades concretas identificadas por cada establecimiento.

Aprender desde la realidad de las comunidades educativas

El principal objetivo de la asignatura fue que los estudiantes fortalecieran las competencias necesarias para diseñar, implementar y evaluar intervenciones psicoeducativas pertinentes, contextualizadas y fundamentadas en evidencia científica. Para ello, durante todo el semestre realizaron un proceso que comenzó con el conocimiento del contexto escolar, continuó con entrevistas, observaciones y espacios de diálogo con distintos actores de las comunidades educativas, y culminó con el diseño, implementación y evaluación de intervenciones ajustadas a las necesidades detectadas.

Los seis proyectos desarrollados abordaron temáticas como el fortalecimiento del vínculo pedagógico entre docentes y estudiantes, la regulación emocional, las relaciones afectivas saludables, la convivencia escolar, el establecimiento de límites y el acompañamiento a padres y apoderados, beneficiando a niños, niñas, adolescentes, docentes, asistentes de la educación y familias.

Cada grupo presentó además un conjunto de recomendaciones para dar continuidad al trabajo realizado, aportando herramientas concretas para el fortalecimiento de las comunidades educativas.

Una experiencia que fortalece la identidad profesional

Además de aplicar conocimientos disciplinares, esta experiencia permitió que los estudiantes desarrollaran competencias esenciales para el ejercicio del psicólogo educacional, entre ellas la elaboración de diagnósticos, el diseño de intervenciones, el trabajo colaborativo con instituciones y el ejercicio de un rol profesional sustentado en el compromiso ético y la comprensión del contexto.

Las comunidades educativas recibieron las intervenciones con gran disposición y valoraron especialmente la posibilidad de abrir espacios de conversación sobre temáticas que habitualmente quedan relegadas por las exigencias de la vida escolar. Uno de los docentes participantes comentó: “A veces siento que, a medida que pasan los años, se nos van olvidando algunas cosas que pensamos que son obvias, pero creo que nos hacía falta un recordatorio de cómo se comportan los niños y qué necesitan de nosotros los adultos.”

Para los propios estudiantes, la experiencia también marcó un hito en su proceso formativo. Una de las participantes señaló: “Sentí que era la primera posibilidad que tenía de poner en práctica lo que he estado estudiando por tantos años. Sentí que los papás me escuchaban y me validaban; me sentí por primera vez profesional.”

La profesora Macarena Prieto destacó que este tipo de estrategias curriculares permite que los futuros psicólogos comprendan que toda intervención requiere conocer en profundidad el contexto, escuchar a las comunidades educativas y construir propuestas pertinentes antes de actuar. En ese sentido, subrayó que la asignatura constituye una experiencia clave para transitar desde el aprendizaje teórico hacia una práctica profesional reflexiva, ética y comprometida, fortaleciendo el sello formativo de la Escuela de Psicología y su compromiso con una formación conectada con las necesidades reales de la comunidad.