Estudiantes, autoridades y otros integrantes de la comunidad universitaria fueron parte de “Brotes de Futuro”, actividad en la que se plantaron las primeras especies de la nueva Plaza Cultural del Campus Pocuro, iniciativa que busca consolidar un espacio más abierto, flexible y conectado con la ciudad.
La participación de representantes estudiantiles de distintas carreras fue parte central de esta jornada, que simbolizó el propósito de la plaza: fortalecer la vida universitaria y promover el diálogo entre personas, saberes y generaciones.
“Hoy es el primer hito de una nueva etapa de la Universidad Finis Terrae, donde estamos impulsando un proyecto para convertirnos en un polo cultural para la ciudad”, señaló Alejandra Cetty, vicerrectora de Vinculación, Extensión y Comunicaciones. Agregó que “iremos transformando todos nuestros espacios abiertos en plazas culturales para enriquecer la experiencia universitaria y, a través de la cultura, aportar también al bienestar de la sociedad”.
Para los alumnos que participaron en la jornada, esta remodelación representa un avance para la institución. Benjamín Vargas, estudiante de Enfermería, indicó que “me parece muy bueno. Va a ser un espacio más abierto para todos y también porque va a permitir hacer un poco más de comunidad dentro de la universidad”, mientras que Catalina Benavente, de Ingeniería Comercial, valoró que “este va a ser un punto de encuentro para todos nosotros como estudiantes”.
“Quisimos mantener todos los árboles e incorporar cerca de 35 nuevas especies, entre ellas perales en flor, que crecen de forma erguida y aportan sombra y color. Tienen una floración preciosa en primavera y un follaje rojizo en otoño. La propuesta también considera plantas bajas con flores que atraen insectos, como abejas y chinitas”, explicó Paula Livingstone, arquitecta paisajista del proyecto.
Espacios que generan identidad
La nueva Plaza Cultural ampliará su superficie de 635 a 1.220 m² e incorporará más de 50 árboles y especies botánicas, mobiliario móvil y adaptable, además de espacios habilitados para escenarios y exposiciones.
Esta transformación permitirá aumentar su capacidad de uso diario de aproximadamente 60 a más de 250 personas y forma parte de un ecosistema que integrará espacios para la creación, el aprendizaje y el encuentro, como una Plaza del Teatro y una galería de arte, entre otros.
Más que una renovación de infraestructura, este proyecto busca consolidar un polo cultural con identidad propia, programación permanente y una propuesta abierta a la ciudad. Esto permitirá fortalecer el rol de la Universidad como un actor activo y comprometido con su entorno.
