El novelista, ensayista y profesor universitario argentino Patricio Pron inauguró este miércoles 6 de mayo el nuevo ciclo de la Cátedra Siglo XXI, a cargo del psiquiatra y dramaturgo Marco Antonio de la Parra.
En una conversación distendida con De la Parra, Pron definió su visión de la literatura como “una vida mejorada, el único repositorio de quiénes somos o podemos ser”. Agregó que leer “nos hace mejores lectores y mejores habitantes de un presente complejo”.
La actividad comenzó con palabras del Rector de la Universidad Finis Terrae, Juan Eduardo Vargas, quien enmarcó la jornada como parte importante de la apuesta decidida de la casa de estudios por las artes y las humanidades. “Lo es por el impacto que tiene en el desarrollo de competencias y en la comprensión de la realidad profunda que es el hombre”.

Marco Antonio de la Parra comenzó blandiendo su ejemplar del último libro de Pron, En todo hay una grieta y por ella entra la luz (Anagrama), producto de su estancia de un año en la Biblioteca Pública de Nueva York. Su libro estaba marcado, rayado y hasta pintado, y en varias ocasiones leyó y comentó fragmentos de una novela que definió como “letal: quien la abre, pierde”. Se refería a que se pierde en la mezcla de belleza verbal, fuerza argumental y erudición que despliega el premiado escritor rosarino.
Leer en tiempos de virtualidad
Patricio Pron, ganador, entre otros, de los premios Alfaguara de Novela y Juan Rulfo de Cuento, argumentó que parte de su última obra tiene que ver con su extrañeza ante una vida que ocurre cada vez más en el mundo virtual. Para él, la virtualidad es a la vez real y falsa, y para muchos más real que lo que nos rodea. “Una de las tareas políticas más importantes de nuestro tiempo es recuperar las relaciones fuera de las redes”, enfatizó. Y cifró parte de su esperanza en el futuro en la cantidad de jóvenes que se le acercan con descreimiento de lo que leen online.
Otro de los grandes temas de su novela es el duelo y el diálogo con los muertos y lo que va a morir. Se refirió a la catástrofe climática y al peligro de la ultraderecha, recordando que su estancia en Nueva York se inició cuando Estados Unidos estaba a punto de elegir como presidente por segunda vez a Donald Trump. “Un año después, la ciudad estaba muy cambiada”.
La conversación giró hacia sus búsquedas literarias, entre ellas el desafiar las convenciones de escritura, que comparó a las normas sociales. “Hay una potencia salvífica que desafía las convenciones”, celebró.

Finalmente, se refirió al título de su obra, que como muchos de los de su narrativa anterior —El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan; La vida interior de las plantas de interior; El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia—, corresponde a un título extenso. Recordó que la mención más conocida de En todo hay una grieta y por ella entra la luz es de la canción Anthem de Leonard Cohen, que define su arte poética. Pero Cohen dijo que la tomó de Hemingway, y este de Emerson, quien la leyó en una obra de un antiguo poeta persa, quien a su vez la escuchó de un vendedor de higos en Isfahán.
Con esto volvió a una de las ideas más potentes de su presentación y de su valiosa obra creativa, que resonó en la Sala de Exposiciones y futura Galería de Arte de la Universidad Finis Terrae: “Cuando leemos nos apropiamos de los autores que amamos”.
La Cátedra Siglo XXI es un espacio que por más de una década ha posicionado a la Universidad como referente de reflexión y diálogo profundo sobre temas contemporáneos de cultura, artes y humanidades con voces destacadas nacionales e internacionales.