Egresado de Odontología Franz Strauss volvió a integrar el 2% de los científicos más citados del mundo

El académico de la Universidad de Sídney aparece por segundo año consecutivo en el ranking de Stanford y Elsevier. Sus ensayos clínicos permiten que pacientes del sistema público chileno reciban implantes dentales sin costo.

Publicado el 16 de octubre, 2026 · 5 min lectura

Franz Strauss Avendaño, odontólogo de la generación 2009 de la Universidad Finis Terrae, volvió a figurar entre el 2% de los científicos más citados del mundo, según el ranking elaborado anualmente por la Universidad de Stanford y Elsevier a partir de datos de Scopus.

La medición consideró el impacto de cada autor a partir de sus citas, índice h y otros indicadores bibliométricos. El listado incluyó a los 100.000 científicos con mejor desempeño y a quienes se ubicaron dentro del 2% superior de su respectivo subcampo.

“Volver a aparecer este año me da mucha alegría. Me hace pensar en el camino recorrido desde la Finis Terrae hasta mi formación en Chile, Viena y Oxford, y mi trabajo en Zúrich y ahora Sídney. Detrás de ese recorrido están mi familia, mis mentores y muchos colegas. Lo siento como un reconocimiento compartido”, señaló Strauss.

Strauss se desempeñaba como académico de la Sydney Dental School, de la Universidad de Sídney, Australia. Había publicado más de 100 artículos científicos en periodoncia e implantología, además de ser coautor de dos capítulos de Lindhe’s Clinical Periodontology and Implant Dentistry, una referencia internacional en odontología. También editaba el área de Implantología de la revista Journal of Esthetic and Restorative Dentistry.

Experiencia del paciente y acceso a tratamiento

Su trabajo en implantología y regeneración se desarrolló en colaboración con la Universidad de Zúrich y otros centros internacionales. Uno de sus principales focos fueron los resultados reportados por los propios pacientes, conocidos como PROs (patient-reported outcomes), que permiten conocer su experiencia después de un tratamiento y evaluar dimensiones que no siempre quedan reflejadas en los exámenes clínicos.

“Los PROs nos permiten conocer aspectos que una radiografía no muestra: si la persona puede comer cómoda, si le gusta su sonrisa o si el tratamiento cumplió sus expectativas. Para mí, un implante debe evaluarse también por lo que cambia en la vida de quien lo recibe”, explicó el egresado.

Durante su formación en la Universidad Finis Terrae, Strauss realizó su internado clínico en Padre Las Casas, en La Araucanía. Allí atendió a personas que habían perdido dientes y que no podían acceder a un implante debido a su alto costo, experiencia que marcó su interés por vincular la investigación clínica con problemas concretos de acceso a salud bucal.

“Entendí que la brecha en salud bucal en Chile es enorme y que, si uno tiene la oportunidad de formarse mejor, también tiene una responsabilidad”, contó en enero a Alumni Transforma.

A partir de esa experiencia, lideró estudios clínicos en Chile con financiamiento internacional. Uno de ellos se realizó en el Hospital San Camilo de San Felipe con 40 pacientes, quienes recibieron prótesis removibles retenidas por implantes. Sus resultados fueron publicados y el equipo reunió a especialistas vinculados con la Universidad de Chile, Universidad Andrés Bello, Universidad de Zúrich y Universidad de Medicina de Viena.

Posteriormente, comenzó a preparar un nuevo estudio sobre rehabilitación fija de arcada completa sobre implantes, conocida como full arch, financiado por la Oral Reconstruction Foundation. Este tipo de rehabilitación tiene un alto costo y no está disponible de manera habitual en el sistema público, por lo que el ensayo permitió proyectar una alternativa de acceso para pacientes que de otro modo difícilmente podrían recibir este tratamiento.

“A través de estos ensayos, los pacientes pueden acceder al tratamiento de manera completamente gratuita”, señaló Strauss.

Vínculo con la Universidad Finis Terrae

El odontólogo mantuvo una colaboración académica con la carrera de Odontología de la Universidad Finis Terrae, orientada a fortalecer la investigación clínica y la formación de estudiantes. Este vínculo también buscó conectar proyectos desarrollados por alumnos y académicos con equipos internacionales y ampliar sus posibilidades de colaboración.

“Recuerdo lo importante que fue que alguien me orientara y me abriera una puerta. Poder hacer algo parecido por otros tiene mucho sentido para mí”, comentó. Al referirse a quienes comienzan una trayectoria en investigación, destacó la importancia de formular preguntas relevantes, escuchar a los pacientes y desarrollar herramientas metodológicas que permitan sostener una carrera académica a largo plazo.

“Yo les diría que comiencen con una pregunta que les importe y que escuche a los pacientes. Después hay que aprender metodología, desarrollar el inglés y buscar mentores. También les diría que tengan paciencia con los rechazos y las correcciones. Y, finalmente, que nunca dejen de soñar. Con esfuerzo y un poco de suerte, todo es posible”, concluyó.