Por: Equipo de Vicerrectoría de Investigación, Creación Artística e Innovación.
Los proyectos de los académicos de la Escuela de Artes Visuales, Sofía Nercasseau y José Ulloa, ganaron el segundo llamado del Fondo de Circulación Artística 2026. El concurso fue convocado por la Dirección de Creación Artística de la Vicerrectoría de Investigación, Creación Artística e Innovación de la Universidad Finis Terrae, y busca apoyar a las académicas y los académicos que buscan llevar sus obras y procesos creativos dentro de Chile y/o el extranjero.
Para concretar aquello, el fondo logra respaldar su participación en diferentes exposiciones, encuentros, festivales, laboratorios, residencias artísticas, entre otras instancias de intercambio profesional. La directora de Creación Artística, Anita Sanhueza, destaca que “la circulación es una dimensión fundamental de la creación artística: permite que las obras y los procesos creativos entren en diálogo con otros contextos, se confronten con nuevas miradas y generen redes y aprendizajes. Con este fondo buscamos que nuestros académicos accedan a espacios de excelencia y validación profesional, y que esa experiencia también retorne a la Universidad, enriqueciendo nuestra comunidad y nuestros propios procesos de creación”, destaca Anita Sanhueza, directora de Creación Artística.
Arte a bordo
La académica Sofía Nercasseau fue seleccionada entre 178 postulaciones internacionales para participar en la residencia artística de la expedición científica Tara Coral, organizada por la Fundación francesa Tara Ocean. La experiencia se desarrollará durante 30 días a bordo de la goleta científica Tara, en Filipinas, y abordará la relación entre los corales, la luz y los efectos del cambio climático. La residencia, que se desarrolla en el marco de una expedición internacional entre 2026 y 2028, reúne a artistas y científicos de distintas disciplinas para explorar nuevas formas de comprender y comunicar los cambios que afectan a los ecosistemas marinos. La expedición recorrerá países como Japón, Indonesia, Malasia, Papúa Nueva Guinea, Filipinas, Palaos e India, con especial atención a los corales del denominado Triángulo de Coral.
Nercasseau ha trabajado el color y la luz como fenómenos inestables, que cambian según quién los mira. La académica llevará ahora esa línea al mar con su proyecto Underwater Salt or Where Water Becomes Light. El proyecto usa la fotografía experimental para investigar cómo la composición química del agua de mar puede registrar las transformaciones de su entorno.Su trabajo tendrá tres etapas. Primero, Nercasseau recogerá muestras de agua y las dejará evaporar para observar cómo cristaliza la sal. Luego, comparará el agua de arrecifes en distinto estado de conservación. Finalmente, registrará en fotografía y video el comportamiento de la luz artificial bajo el agua.
“La fundación Tara Ocean se dedica al estudio científico del océano y en esta expedición en particular “Tara Coral”, están estudiando el fondo marino. Cómo los corales se han ido despigmentando por el calentamiento global y cómo otros se han logrado conservar. A mí me interesa el fondo marino primero como espacio para percibir bajo el agua, si bien es un medio del cual la luz los cruza, ya no es aire, entonces la forma en cómo se comporta la luz, los colores, es completamente diferente. Por otra parte, la pérdida de color aparece como signo de no-vida o de pérdida de vida, resultado del calentamiento global y la alta salinización del mar, y ahí aparece el tema del agua y la sal, algo que he ido experimentando en las últimas residencias sobre papeles fotosensibles. Entonces para mi esta residencia significa una oportunidad para estudiar la luz bajo otro medio que es el agua, el vínculo de los colores con lo vivo y la sal en el océano”, señala la docente..
«El sentido de la residencia está en las influencias que se puede producir en un espacio común donde las herramientas científicas estarán a disposición, así como también las conversaciones no-oficiales o cotidianas al respecto. Para mi, eso es lo que tiene más valor y me hace mucha expectativa ya que, siempre me ha interesado la relación arte y ciencia, y esta será la primera ocasión formal donde tendré la oportunidad de compartir de cerca con científicos/as durante 30 días“, agrega.
A su regreso, Nercasseau compartirá la experiencia con estudiantes y docentes de la universidad. Además, la Fundación Tara Ocean presentará en 2028 los trabajos de los artistas de la expedición en una exposición colectiva en Francia.
Del sílex al silicio
Por otra parte, el académico de la Escuela de Artes de nuestra universidad, José Ulloa, lleva años investigando los paisajes que deja la extracción. Una línea de trabajo que lo llevó a exponer sobre Mining Data en el Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Chile, durante 2022, y un trabajo que continuará, entre octubre de 2026 y marzo de 2027, en el Laboratorio de Experimentación en Artes SUR del Círculo de Bellas Artes de Madrid y luego de ganar el segundo llamado del Fondo de Circulación Artística 2026.
Este espacio reúne a artistas, investigadores y agentes culturales de distintos contextos y disciplinas. Durante su participación, Ulloa formará parte de tutorías individuales y colectivas, clínicas de proyectos, talleres, presentaciones públicas y otras instancias de intercambio en torno al arte, el territorio y la tecnología. Además, trabajará en dos lugares de la periferia madrileña: los yacimientos de sílex de Vicálvaro y las antiguas canteras de Colmenar de Oreja. Ulloa hará allí recorridos, ejercicios de observación y acciones performativas para registrar los sonidos, vibraciones, partículas y formas de esos territorios.
El proyecto busca establecer relaciones entre el sílex utilizado en las primeras tecnologías líticas y el silicio que forma parte de las infraestructuras digitales contemporáneas. Para ello, combinará el trabajo de campo con registros sonoros y audiovisuales, levantamientos tridimensionales y procesos de impresión 3D con pastas cerámicas.
«La idea nace del proyecto Mecánicas de Erosión, desarrollado en Italia en 2024 y financiado en parte por la Dirección de Creación Artística de la Vicerrectoría de Investigación, Creación Artística e Innovación, donde trabajé en torno a las relaciones entre escultura, extracción de piedra, territorio y tecnologías de reproducción, resultando el libro Extemporánea. A partir de esa experiencia, sobre todo en el trabajo de campo, surgió la necesidad de ampliar modos de aproximación al territorio y de producción de obra. La residencia en Madrid surge entonces como una oportunidad para continuar esa investigación en otro contexto, incorporando nuevas herramientas y metodologías y observando qué ocurre cuando estas distintas dimensiones se cruzan dentro de un mismo proceso de carácter experimental», relata el profesor.
El académico también compartirá el proceso en presentaciones abiertas en el Círculo de Bellas Artes, transmisiones desde los territorios, un conversatorio en línea y un workshop para estudiantes y comunidades académicas en Chile. Los registros de la residencia quedarán disponibles en un espacio digital de acceso abierto.
Por último, Ulloa explica qué espera de esta residencia: «Un aspecto importante es el intercambio con artistas, investigadores e instituciones de Madrid. Como académico, espero que esta experiencia también tenga un retorno hacia la docencia. Mi trabajo está vinculado a la imagen digital, los entornos virtuales y las tecnologías aplicadas a la creación, por lo que la residencia puede aportar nuevas herramientas para pensar y enseñar estas relaciones desde una perspectiva más experimental y situada. Más que volver solamente con una producción concreta, me interesa regresar con metodologías, preguntas y experiencias que puedan alimentar tanto mi práctica artística como el trabajo que desarrollo con los estudiantes».