Expertos en nutrición analizan el rol de los lácteos en la salud pública y plantean la necesidad de actualización continua de las Guías Alimentarias en Chile

En el marco de la "Jornada de Actualización: Guías Alimentarias, Lácteos y Salud", organizada por la Escuela de Nutrición y Dietética UFT y el Consorcio Lechero, expertos en nutrición nacionales llamaron a potenciar la difusión de estas herramientas frente a la desinformación nutricional y a evaluar su impacto frente a la realidad epidemiológica del país.

Publicado el 25 de junio, 2026 · 5 min lectura

Expertos en nutrición de distintas universidades se dieron cita en la Universidad Finis Terrae, aprovechando el contexto del mes de la leche, para la “Jornada de Actualización: Guías Alimentarias, Lácteos y Salud” organizada por la Escuela de Nutrición y Dietética en conjunto con el Consorcio Lechero. 

El encuentro reunió a destacados académicos y especialistas con un objetivo central: analizar cómo estas directrices impactan en la salud de la población y de qué manera se puede comunicar mejor el aporte nutricional de los alimentos.

Octavio Oltra, gerente del Consorcio Lechero, destacó la alianza con la casa de estudios, señalando que han “trabajado con la Universidad Finis Terrae en varios aspectos de cómo comunicar mejor la nutrición y cómo comunicar mejor el aporte del lácteo en la nutrición de las personas”. 

Asimismo, enfatizó que “las guías alimentarias, tanto en Chile como en todos los países, responden a las condiciones que los países están en su momento. Por lo tanto, efectivamente, necesitamos mirar nuevamente qué es lo que nuestra población requiere, cuáles son los desafíos nutricionales y de salud que tiene la población de Chile mirando de hoy día hacia adelante”.

Evidencia contra las enfermedades crónicas y la obesidad

Uno de los puntos más alarmantes de la jornada estuvo a cargo del Dr. Rodrigo Valenzuela, director del Departamento de Nutrición de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, quien expuso sobre la compleja realidad de la región, marcada por la coexistencia de la desnutrición infantil y la obesidad.

“Chile, lamentablemente, presenta una altísima prevalencia de sobrepeso y obesidad, ya estamos superando el 80% de la población en adultos”, advirtió el Dr. Valenzuela. 

Ante este escenario, el experto en nutrición relevó el papel de la matriz láctea: “Sabemos es que el consumo de lácteos, leche, yogur y queso ayudan a tener una menor ganancia de peso corporal, pero no es solo un impacto en peso corporal, sino que mejora la calidad de la dieta”.

Continuó explicando que esto tiene beneficios que van “desde la microbiota, hígado, salud cardiovascular, incluso prevención del deterioro cognitivo en la medida que vamos envejeciendo, conservación de la masa ósea y muscular, efectos anticancerígenos, especialmente los lácteos fermentados”.

Respecto a las políticas públicas actuales, el Dr. Valenzuela apuntó que si bien el mensaje chileno general es “consuma lácteos durante todas las etapas de la vida”, el desafío futuro será “cómo orientar ese mensaje a prevención o tratamiento de enfermedades crónicas y también al envejecimiento saludable”, sin descuidar el rol que estos alimentos tienen en “la prevención de la obesidad infantil, que también es muy preocupante en Chile”.

Radiografía mundial y el combate a la desinformación

La jornada también contó con la participación de Samuel Durán, experto en nutrición de la Universidad San Sebastián y presidente del Comité Científico “Gracias a la Leche”, quien presentó un novedoso análisis internacional. 

“Utilizamos una herramienta de procesamiento en lenguaje natural y dejamos todas las guías alimentarias del mundo, las 98, y vimos cuáles eran las recomendaciones de lácteos”, explicó.

Añadió que los resultados muestran que “Chile está muy bien posicionado porque estamos como en la última etapa en los países con mayor desarrollo en lo que es recomendaciones de lácteos”.

Durán hizo hincapié en el rol que juegan los planteles de educación superior en la bajada de esta información hacia la ciudadanía. 

“Es importante que las guías alimentarias no solamente se desarrollen, sino que también se logren difundir y permear a la sociedad en su conjunto. Por lo tanto, las universidades juegan un rol importante en que de alguna forma permean a los estudiantes y que después se vaya canalizándose a toda la población”, aseguró, defendiendo la rigurosidad de estos instrumentos: “Ahora hay mucha información y mucha desinformación nutricional. Las guías alimentarias están hechas por expertos del país que de alguna forma orientan de acuerdo a las necesidades del país”.

Desafíos para el instrumento chileno: Evaluación y transformación

Para cerrar, el director de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Finis Terrae, Oscar Castillo, valoró el espacio de discusión en torno a “un instrumento fundamental para educar a la población, para dar recomendaciones, pero que también debería estar en constante transformación de modo que cubra todas las necesidades de la población sin dejar ningún grupo excluido”.

Castillo reconoció el gran trabajo detrás de la última actualización de las directrices nacionales: “Las guías alimentarias chilenas se modificaron hace poco tiempo. Fue una metodología muy bien llevada por la profesora Nelly Bustos, quien consultó con muchos expertos y con la población en general también a ver cómo se entendían los mensajes y si estaban bien transmitidos. Yo creo que es una muy buena guía la que tenemos ahora, siempre susceptible de mejorar”.

Sin embargo, el director de Escuela e investigador experto en nutrición planteó que de cara al futuro es necesario establecer plazos institucionales de revisión. 

“El compromiso debiera ser una revisión y modificación continua. Yo creo que darle una temporalidad, por ejemplo, sería interesante lograr evaluar de alguna forma el impacto que han tenido y luego de eso ver qué modificaciones se les podría aplicar”, concluyó.


Expertos en nutrición de distintas universidades y Consorcio Lechero de Chile

Guías alimentarias de Chile

Consorcio Lechero promueve la investigación para mejorar la nutrición en la población chilena