Alumni de la Escuela de Arquitectura integra equipo ganador de Europan 18 

La edición 2025 de Europan 18, desarrollada bajo el tema “Re-sourcing”, convocó a arquitectos jóvenes de distintos países a imaginar nuevas estrategias urbanas y arquitectónicas para diversos emplazamientos europeos. En […]

Publicado el 22 de mayo, 2026 · 2 min lectura

La edición 2025 de Europan 18, desarrollada bajo el tema “Re-sourcing”, convocó a arquitectos jóvenes de distintos países a imaginar nuevas estrategias urbanas y arquitectónicas para diversos emplazamientos europeos. En ese contexto, la alumni de la Escuela de Arquitectura, Bettina Kagelmacher, integró el equipo ganador del certamen con una propuesta desarrollada para la ciudad de St. Gallen, en Suiza, obteniendo el reconocimiento en la categoría Premiados Fuera de España / Awarded Abroad.

Considerado uno de los concursos de arquitectura más reconocidos de Europa para profesionales menores de 40 años, Europan impulsa desde hace décadas la reflexión y la experimentación en torno al futuro de las ciudades y los territorios. En esta edición, Kagelmacher participó junto a Jorge Sánchez (España), Andrew Georges (Líbano) y Roman Schober (Suiza), obteniendo el primer lugar con el proyecto “DIE DEN GLETSCHER BEWOHNEN”.

La propuesta toma como punto de partida la geología y la historia natural de St. Gallen, una ciudad marcada por procesos glaciares que aún influyen en su paisaje, sus cursos de agua y las formas de habitar el territorio. A partir de esta condición, el proyecto plantea una arquitectura flexible y abierta, capaz de adaptarse a cambios sociales, ecológicos y económicos a lo largo del tiempo.

A nivel urbano, la iniciativa integra espacios verdes, cursos de agua y recorridos peatonales y ciclistas en una estructura conectada con la topografía existente. Asimismo, propone distintas tipologías de vivienda vinculadas a espacios productivos y comunitarios, entendiendo la arquitectura como una infraestructura activa para la vida colectiva.

Uno de los principales enfoques del proyecto fue reflexionar sobre las formas de convivencia, incorporando espacios compartidos, usos flexibles y sistemas capaces de transformarse con el tiempo, favoreciendo modelos de vida más sostenibles y resilientes.

Sobre la experiencia, Bettina destacó el carácter colaborativo del proceso y el intercambio entre distintas miradas disciplinares y culturales. “Europan tiene algo muy particular porque permite trabajar con mucha libertad y ambición, explorando ideas urbanas y arquitectónicas fuera de las dinámicas habituales del desarrollo comercial. Es un espacio muy valioso para cuestionar modelos de crecimiento urbano y proponer nuevas maneras de habitar y construir ciudad”, señaló.