El Director de la carrera de Ciencia Política de la U. Finis Terrae analizó en Emol la victoria electoral del movimiento estudiantil serbio y trazó un paralelo con la experiencia chilena de la Lista del Pueblo.
Felipe Munizaga, Director de la carrera de Ciencia Política de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales de la U. Finis Terrae, publicó una columna de opinión en Emol titulada “La Lista Estudiantil versus la Lista del Pueblo”. En ella, analiza la victoria de la Lista Estudiantil en las elecciones parlamentarias de Serbia del 25 de octubre de 2026 y reflexiona sobre qué distingue a ese movimiento de experiencias similares en Chile.
Un movimiento nacido de la rabia, pero orientado al Estado de derecho
Munizaga reconstruye el origen del movimiento serbio: el derrumbe de una marquesina en la estación de trenes de Novi Sad el 1 de noviembre de 2024, que mató a dieciséis personas. Para los serbios, señala, no fue un accidente más, sino la prueba material de algo que intuían hacía años.
“La corrupción no es una abstracción. La corrupción mata”, cita el académico como consigna del movimiento.
Casi dos años después, la Lista Estudiantil ganó con mayoría absoluta en la Asamblea Nacional, poniendo fin a catorce años de gobierno del nacionalista Aleksandar Vučić. Para Munizaga, ese resultado tiene al menos cuatro elementos destacables. En primer lugar, el movimiento buscó restaurar el Estado de derecho, no reemplazarlo. En segundo lugar, reunió a personas de orientaciones políticas diversas en torno a un objetivo común. Asimismo, sus medios fueron pacíficos y disciplinados. Por último, sus rostros fueron profesores universitarios, profesionales y deportistas, encabezados por un cardiólogo y académico de Novi Sad.
El paralelo con Chile
En consecuencia, Munizaga traza un paralelo con la Lista del Pueblo, surgida del estallido social de 2019. Aunque ambas nacieron de la rabia ciudadana, su destino fue distinto. En tanto la Lista Estudiantil convirtió ese malestar en una exigencia de instituciones que funcionen, la Lista del Pueblo lo transformó en un programa de refundación total.
“La diferencia entre ambas listas no está en la rabia que las originó, que fue real en los dos casos. Está en lo que cada una decidió hacer con ella”, escribe el académico.
Una lección para las nuevas generaciones
En definitiva, Munizaga sostiene que la experiencia serbia muestra que el cambio político puede hacerse en paz y sin violencia. Además, sugiere que las categorías clásicas de izquierda y derecha pueden ser superadas por nuevos parámetros.
“Tal vez las nuevas generaciones deberían mirar más a la Lista Estudiantil que a la Lista del Pueblo”, concluye.
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