El académico de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales de la U. Finis Terrae publicó una carta al director en La Tercera, donde cuestiona la pertinencia del Simce en contextos de emergencia climática y llama a usar sus resultados con responsabilidad.
Rodrigo Inostroza, académico de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales de la U. Finis Terrae, publicó una carta al director en La Tercera titulada “Simce tras las emergencias”. En ella, plantea una reflexión sobre la aplicación del Simce en un año marcado por emergencias climáticas que afectaron de manera desigual a las comunidades educativas del país.
Un contexto de desigualdad agravada
Inostroza señala que cada año los resultados del Simce confirman una realidad conocida: en Chile, las oportunidades de aprendizaje siguen estando profundamente vinculadas al contexto social de los estudiantes. Por ello, este año esa desigualdad se agrava. Algunos establecimientos pudieron continuar sus actividades con normalidad, mientras otros debieron enfrentar daños, interrupciones e incertidumbre producto de emergencias climáticas ocurridas a pocos días del inicio de la prueba.
“¿Es pertinente su aplicación? Quizás la pregunta más justa sea otra: ¿qué haremos con sus resultados?”, escribe el académico.
El problema no es medir, sino cómo usar los resultados
Para Inostroza, el problema no radica en la medición en sí misma. En consecuencia, advierte que usar los resultados para comparar establecimientos que han enfrentado condiciones distintas sería injusto. Asimismo, cuestiona que la evolución de esos resultados otorgue puntaje para asignar recursos sin considerar las circunstancias en que cada comunidad ha debido enseñar y aprender.
En cambio, sostiene que la medición puede ser útil si permite conocer el impacto de las interrupciones, identificar necesidades y orientar apoyos hacia quienes más los requieren.
“El desafío no es dejar de medir, sino decidir responsablemente qué haremos con la información”, concluye.
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