En el escenario actual de la medicina, la incorporación progresiva de la Inteligencia Artificial en los centros de asistencia plantea profundos desafíos éticos y clínicos.
Para abordar esta realidad desde una perspectiva integradora, el Centro Universitario de Innovación y Humanización en Salud, Presentia Finis, organizó el conversatorio “¿Cuidar sigue siendo humano? La incorporación de la IA en la salud y su relación con la humanización”.
El encuentro convocó a una mirada sistémica que incluyó la perspectiva de la innovación tecnológica, la práctica clínica y la gestión humanizada, reflexionando sobre cómo la tecnología no reemplaza el vínculo humano, sino que invita a revalorizarlo.

Una visión sistémica de la humanización
Durante el conversatorio, Bruno Solari, director del Centro Universitario de Innovación y Humanización en Salud, Presentia Finis, destacó que la discusión sobre la IA dialoga de forma directa con un concepto de humanización que trasciende el trato directo cotidiano.
«Hay una suerte de comprensión de la humanización como solamente buen trato. Lo que estamos impulsando a través de una investigación con respecto a la literatura en Latinoamérica es tener una mirada más sistémica que incluya a quien brinda el cuidado, a la persona que recurre en busca de este y al sistema en general».
Solari enfatizó que esta complementariedad transdisciplinaria permite conectar la efectividad de las herramientas tecnológicas en la clínica con la necesidad de disponer de mayor tiempo para desarrollar habilidades fundamentales como la escucha atenta, la compasión y el contacto visual con el paciente.

Desafíos tecnológicos y el contexto latinoamericano
Por su parte, Alan Sepúlveda, Chief Data Officer de Interclínica e invitado al panel de Presentia Finis, profundizó en el potencial de la inteligencia artificial como un repositorio masivo de conocimiento accesible a un solo clic, recalcando que esto exige a los profesionales conectar con dimensiones propiamente humanas.
«La inteligencia artificial es una herramienta tremendamente potente, el conocimiento al alcance de un clic, pero también nos hace una invitación tremenda de mirar hacia las otras dimensiones que nos conectan como seres humanos: la emocionalidad, la cercanía y ese calor que es tan importante cuando las personas están vulnerables en una enfermedad».

Asimismo, al ser consultado sobre el sesgo de las grandes tecnologías desarrolladas en el norte global y su adaptación a la realidad latinoamericana, Sepúlveda indicó que el avance hacia soluciones propias depende tanto de visiones estratégicas a nivel país como del desarrollo de técnicas avanzadas.
«Tenemos que aunar visiones para disminuir esos sesgos. Hay mucho trabajo interno y herramientas que podemos generar con técnicas avanzadas de grounding y RAG. Las empresas, sobre todo en Chile, están tomando iniciativas para poder adaptarlos a nuestra realidad y lograr que esta tecnología genere verdaderos beneficios en el sur del mundo».
Instancias como la promovida por Presentia Finis reafirman el compromiso de la Facultad de Medicina y Salud de la Universidad Finis Terrae con la reflexión crítica y la vanguardia en salud, impulsando un debate necesario sobre el equilibrio entre la innovación tecnológica y el cuidado profundamente humano.
