U. Finis Terrae impulsa ante el Senado la implementación de la Comisión Nacional de Bioética tras dos décadas de espera

Académicos de la U. Finis Terrae sostuvieron un encuentro estratégico con la presidenta del Senado, Paulina Núñez, para conversar sobre un vacío institucional que mantiene pendientes la conformación y el funcionamiento de la Comisión Nacional de Bioética, órgano asesor clave para el país.

Publicado el 29 de octubre, 2026 · 3 min lectura

A pesar de contar con una ley promulgada en 2006 y con su respectivo reglamento aprobado en 2011, Chile continúa siendo uno de los pocos países de la región que aún no materializa su Comisión Nacional de Bioética. 

Para revertir esta situación, un equipo de académicos de la Universidad Finis Terrae, integrado por representantes del Instituto de Bioética y del Centro de Políticas Públicas en Salud, sostuvo una reunión de alto nivel con la presidenta del Senado, Paulina Núñez.

El encuentro permitió entregar antecedentes técnicos y relevar la urgencia de dotar al país de una instancia consultiva y articuladora en materia bioética, un estándar consolidado tanto en Europa como en naciones vecinas de América Latina como Uruguay y Argentina.

Un vacío institucional que requiere voluntad política

El Dr. Manuel Santos, Director del Instituto de Bioética de la Universidad Finis Terrae, enfatizó el retraso histórico que afecta a la institucionalidad científica y sanitaria del país.

«Estamos en una situación en que pasaron 20 años y todavía no tenemos una Comisión Nacional de Bioética. En Europa, casi todos los países la tienen; países vecinos como Uruguay y Argentina acaban de crear la suya. Nosotros tenemos ley y reglamento, pero no la constituimos».

El Dr. Santos añadió: «Tuvimos una muy buena recepción por parte de la Senadora como Presidenta del Senado sobre toda la documentación que le entregamos. Ella se comprometió a agilizar el proceso de la constitución de la Comisión Nacional de Bioética para todo el país».

El mecanismo y la ruta institucional

Por su parte, el Dr. Sebastián Zamorano, Coordinador del Centro de Políticas Públicas en Salud de la universidad, detalló el cuello de botella normativo que ha frenado la puesta en marcha de este organismo.

«Ya está la ley y los reglamentos, entonces solamente falta constituirla. El camino que estableció la ley era que el Presidente de la República tiene que conformar una nómina de nueve personas con competencias en bioética y mandarlas al Senado para su aprobación».

El Dr. Zamorano destacó que dialogar directamente con los tomadores de decisiones permite viabilizar temáticas de alta trascendencia pública, recordando que la espera acumulada de dos décadas exige una respuesta activa de la academia y el Estado.

El compromiso desde el Senado

La Presidenta del Senado, Paulina Núñez, confirmó el diagnóstico y delineó los pasos institucionales a seguir para destrabar el nombramiento de los expertos.

«El año 2006, por ley, se creó la Comisión Nacional de Bioética, y el año 2011 el reglamento. Es el Presidente de la República quien debe enviar los nombres, propuestos por ejemplo desde el Ministerio de Salud, para que el Senado pueda ratificarlos. Y esto aún no pasa. Por lo tanto, me he comprometido a conversar con el Presidente y con la Ministra de Salud para poder constituirla lo antes posible».

La Senadora Núñez subrayó que es imperativo que los expertos que han dedicado su vida a la disciplina puedan trabajar bajo el alero de una comisión oficial, garantizando que el país cuente con orientaciones éticas sólidas frente a los vertiginosos desafíos de la ciencia y la salud moderna.