Con la presencia del Rector de la Universidad Finis Terrae, Juan Eduardo Vargas, autoridades de nuestra Casa de Estudios, académicos y alumnos, se llevó a cabo la charla “Diálogos para el Desarrollo”, encabezada por la presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez.
Durante la exposición, la dirigenta gremial realizó un exhaustivo diagnóstico sobre la situación socioeconómica de Chile, advirtiendo sobre las barreras que hoy detienen el avance productivo y la urgente necesidad de generar certezas para reactivar la inversión privada.

En su intervención, la ex ministra de Energía remarcó que el país atraviesa un periodo prolongado de bajo dinamismo en comparación con décadas pasadas. “Entre 1990 y 2014 crecimos por sobre el ritmo global (…) Estábamos haciendo las cosas bien. Pero en los últimos 12 años eso se invirtió. Algo nos pasó y bajamos abruptamente nuestro ritmo de crecimiento. Hoy estamos creciendo bajo nuestro potencial y, si no hacemos cosas distintas, vamos a seguir atrapados en la medianía del 2%”, enfatizó.
En esa misma línea, apuntó a las decisiones regulatorias y laborales aprobadas en el último tiempo como factores que han presionado la capacidad de las empresas para generar plazas laborales formales. “Estamos pagando los costos de políticas públicas que han sido complejas para la productividad”, enfatizó agregando que “llevamos 20 años con la productividad estancada y en la productividad laboral figuramos entre los cuatro países más bajos de la OCDE”.
Respecto del mercado laboral, la titular de la CPC señaló que está debilitado “con un millón de personas sin empleo y 2,5 millones en la informalidad. Se requiere seguir avanzando en medidas como el contrato por horas, bandas horarias y la polifuncionalidad para mantener el empleo”.

Sobre la permisología y el clima de inversión, la timonel del empresariado fue enfática en la necesidad de modernizar el Estado y agilizar los procesos administrativos. “Acuñamos el término de la permisología porque los plazos se han duplicado y se ha vuelto una maraña muy engorrosa. Un proyecto de inversión importante puede tomar hasta 10 años en salir adelante. Necesitamos certezas jurídicas. Que las reglas del juego sean claras y que las interpretaciones no varíen de un gobierno a otro”.
Jiménez también abordó el impacto de la delincuencia y el crimen organizado en la economía formal, asegurando que “estimamos que las economías ilícitas mueven del orden de US$ 5.700 millones al año”, lo que representa una seria amenaza para el desarrollo del país.
Consultada sobre la reciente discusión tributaria y los incentivos al crecimiento, la dirigenta valoró los consensos alcanzados, destacando su impacto transversal. “Yo valoro que se haya logrado reconocer desde distintos sectores políticos lo que se debía hacer con la rebaja de impuestos. Los procesos son largos, pero caen por su propio peso. Se ha dicho que esto beneficiará a empresas grandes, pero hay más de 100 mil pymes que se van a beneficiar”.
Al ser consultada por Ricardo Ruiz de Viñaspre, director de Ingeniería Comercial, sobre las prioridades de fondo que requiere el país, Jiménez situó la discusión en dos reformas estructurales claves. “Si me preguntan por el padre y la madre de la batalla para reencauzar el desarrollo, diría que son la reforma al sistema político-electoral y la educación. En educación nos hemos perdido en atender a quien reclama más fuerte, destinando casi todo a la educación superior, cuando la base es donde se juegan las verdaderas oportunidades”.

Desde la academia
Por su parte, el decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Finis Terrae, Miguel Vargas Román, destacó la importancia de sumar la perspectiva gremial a este ciclo de conferencias institucionales. “Nos pareció una exposición sumamente interesante porque aporta una mirada que no habíamos abordado en las charlas anteriores, donde solíamos interactuar principalmente con académicos, centros de estudio o actores de las políticas públicas. Contar con una representante directa de los gremios y del empresariado nos permite entender de primera fuente cuáles son los elementos que les permiten ser más competitivos y productivos”, comentó el decano.
Asimismo, la autoridad académica resaltó el valor formativo y analítico que estas instancias entregan a la comunidad universitaria. “La sumatoria de todas estas visiones nos permite recoger información valiosa para profundizar su análisis dentro de la facultad. A partir de ello, nuestro objetivo es impulsar nuevas ideas y proyectos que se traduzcan en un aporte concreto a las políticas públicas, al crecimiento económico y al desarrollo integral de nuestra nación”, concluyó el facultativo.
Puedes ver la charla aquí.