La sostenibilidad empresarial ha incorporado nuevos conceptos al mundo corporativo, como las matrices de riesgo, el due diligence, la gobernanza, el compliance y los criterios ESG. Sin embargo, para la académica e investigadora de la Facultad de Derecho de la Universidad Finis Terrae, Betty Martínez-Cárdenas, detrás de este lenguaje existe un principio jurídico ampliamente conocido: la diligencia.
En una columna de opinión publicada en Reporte Sostenible, la abogada, doctora en Derecho y docente de la Facultad, reflexionó sobre cómo las exigencias actuales en materia de sostenibilidad no representan una ruptura con el derecho tradicional, sino una actualización de deberes que históricamente han orientado la actuación responsable de las empresas.
«La sostenibilidad redescubre la diligencia», sostuvo la profesora Martinez-Cárdenas, al explicar que muchas de las herramientas que hoy utilizan las organizaciones responden a un concepto jurídico que ha estado presente desde hace décadas.
Sostenibilidad empresarial y gestión de riesgos
En su análisis, la académica Martínez-Cárdenas explicó que las empresas enfrentan un escenario donde la gestión preventiva de riesgos se ha convertido en un elemento central para responder a las crecientes exigencias regulatorias, sociales y ambientales.
En ese contexto, afirmó que «cuando una empresa identifica riesgos, implementa protocolos, registra decisiones, supervisa procesos y hace todo lo posible para mitigar el riesgo de que se produzca un daño, no solo está cumpliendo con los estándares ESG. Está demostrando que actuó con diligencia».
A juicio de la profesora investigadora, este enfoque demuestra que la sostenibilidad empresarial no puede reducirse únicamente al cumplimiento de indicadores, sino que supone incorporar procesos de gestión que permitan prevenir daños y fortalecer la toma de decisiones.