La participación familiar fue uno de los sellos distintivos de esta nueva versión del Día del Patrimonio en la Universidad Finis Terrae. Durante las jornadas del sábado 30 y domingo 31 de mayo, distintas facultades y unidades académicas organizaron una programación que invitó a conocer las expresiones culturales a través de propuestas lúdicas y educativas vinculadas a la arquitectura, los juegos tradicionales y los archivos.
La coordinadora general de las actividades y académica de la Escuela de Arquitectura, Dra. Pía Acevedo, destacó la participación de niñas y niños en las distintas iniciativas desarrolladas durante el fin de semana. Según explicó, gran parte de la programación estuvo dirigida a ese público, convirtiendo a la Universidad Finis Terrae en uno de los pocos espacios de la comuna de Providencia con propuestas especialmente pensadas para la infancia.
Por su parte, Anita Sanhueza, directora de Creación Artística, valoró la respuesta del público y la importancia de participar en esta celebración nacional como parte del compromiso de nuestra institución con la educación y la cultura. “El patrimonio cumple un papel fundamental en la formación de las personas, porque nos ayuda a comprender nuestra identidad y nuestra historia común. Como universidad, tenemos el deber de contribuir a su valoración y transmisión, generando instancias que permitan acercarlo a la comunidad”, sostuvo.



Recorrer, conservar y compartir
Una de las actividades con mayor participación fue el recorrido urbano “Providencia Ciudad Jardín”, que reunió a más de 80 personas durante ambas jornadas. La iniciativa invitó a conocer la evolución de la comuna y el legado del arquitecto Germán Bannen en la configuración de su espacio público.
El recorrido contó con la participación del escultor y alumni de la Facultad de Artes, Mauricio Guajardo, autor de la escultura “Raíces”, ubicada en la Plaza Patricio Aylwin. El artista dialogó con los asistentes sobre el origen de la obra, las decisiones que marcaron su creación y el significado de este espacio conmemorativo dedicado al exmandatario.



Entre las iniciativas orientadas a la difusión y preservación de archivos destacó “Menú patrimonial con sentidos: ver, tocar y conservar”, organizada por el Centro de Investigación y Documentación (CIDOC). A partir de reproducciones de revistas históricas, objetos cotidianos y ejercicios prácticos, los asistentes pudieron familiarizarse con los procesos de deterioro y conservación documental.
Al anterior se sumó “Jugando a restaurar el pasado“, donde niñas y niños descubrieron el oficio de la restauración como una forma de comprender el valor material y simbólico de los objetos, iniciativa que estuvo a cargo del Magíster en Conservación y Restauración, de la Facultad de Artes.
La Escuela de Educación de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales presentó también las actividades “Activar el patrimonio: creación de una exposición colectiva” y “Detectives patrimoniales”. La primera convocó a jóvenes y adultos a reflexionar sobre las formas en que la memoria se construye y transmite a partir de objetos, relatos e imágenes, mientras que la segunda invitó a niñas y niños a descubrir historias y objetos vinculados al pasado.
El enfoque familiar estuvo presente también con “Los monumentos de Providencia en tus manos”, organizado por las académicas de la Escuela de Arquitectura Dra. Pía Acevedo y Dra. Anita Puig. La instancia permitió conocer parte del patrimonio arquitectónico de la comuna a través de la construcción de figuras inspiradas en monumentos nacionales utilizando técnicas de paper toy.
Junto a ello se desarrolló el “Taller de cestería contemporánea“, impartido por la docente de la Escuela de Moda & Management, Geraldine Moreno, quien acercó a los participantes a técnicas y conocimientos vinculados a este oficio tradicional desde una mirada contemporánea.
La programación artística incluyó la presentación del Ensemble Coreográfico de Chile(ENCORE), que ofreció el concierto Despedida de angelito. Inspirada en la tradición popular chilena del velorio de angelito, la presentación —coordinada por la Escuela de Historia— integró música, poesía, danza y décimas en torno a una de las expresiones más representativas del patrimonio cultural inmaterial del país.