El envejecimiento de la población penal genera desafíos en la gestión del sistema penitenciario. Este fenómeno fue el eje del seminario “Población penal y prevención para adultos mayores: perspectivas humanitarias en gestión punitiva”.
La actividad, organizada por la Facultad de Derecho de la Universidad Finis Terrae, reunió a representantes de Gendarmería, especialistas en geriatría y académicos para abordar los desafíos de la reinserción social, la salud y la infraestructura penitenciaria. Bajo la moderación del subdirector técnico del Centro de Seguridad Integral de la Universidad, Patricio Santos, los expositores aportaron distintos enfoques de la gestión punitiva.
Envejecimiento de la población penal: un desafío para el sistema penitenciario
Durante el encuentro, el subdirector de Gendarmería, Pablo Gaete Letelier, expuso sobre el crecimiento de las personas mayores privadas de libertad y sus efectos. En ese contexto, señaló que “la población penal adulta mayor ha crecido un 146% en los últimos diez años”.

Con todo, este escenario obliga a fortalecer la infraestructura penitenciaria y a desarrollar programas de reinserción que respondan a las necesidades de este grupo. Asimismo, gran parte de la oferta actual continúa enfocándose en personas jóvenes, por lo que existe un importante desafío para adaptar las políticas públicas al envejecimiento de la población penal.
Desde la perspectiva de la salud, el past president de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile, Jaime Hidalgo Anfossi, sostuvo que las personas mayores requieren una atención diferenciada debido al aumento de enfermedades y situaciones de dependencia. “Deben existir condiciones personalizadas para ellos en la penitenciaría, una atención que abarque un todo; es importante tener la mejor calidad de vida posible”, afirmó.

Profesora Ángela Arenas presentó investigación sobre población penal adulta mayor
La profesora de la Facultad, Ángela Arenas Massa, expuso sobre la investigación “Salud y vejez en prisión: una mirada desde los profesionales de Gendarmería”, desarrollada junto a la investigadora Francisca Ávila. La académica explicó que el estudio identificó que los programas de reinserción suelen priorizar a la población más joven.
Además, la profesora advirtió que el relacionamiento de los internos genera espacios de conflicto que afectan especialmente a las personas mayores. “El hacinamiento es otro problema; encontramos dinámicas de convivencia terribles”, señaló.

Durante su alocución, indicó que enfermedades como la demencia continúan siendo poco visibles dentro del sistema penitenciario. Asimismo, Arenas agregó que “muchas veces el indulto llega después de que el adulto falleció”.
Así, seminario permitió abrir un espacio de reflexión sobre la necesidad de fortalecer las políticas dirigidas a la población penal adulta mayor. Promover un enfoque humanitario implica considerar la reinserción social, la salud y la protección de sus derechos.