El Doctorado en Ciencias del Ejercicio de la Universidad Finis Terrae alcanzó un nuevo logro en su consolidación científica.
Germán Tapia defendió con éxito su tesis doctoral, transformándose en el segundo egresado del Doctorado en Ciencias del Ejercicio.
Este avance representa un paso fundamental para el programa, que busca generar conocimiento de vanguardia con impacto social.
La Dra. Salomé Mariotti, directora del Doctorado, destacó la relevancia de este suceso. “Una nueva defensa de doctorado y un nuevo doctor es, sin duda alguna, un hito institucional y extremadamente relevante para nuestra Facultad de Medicina y Salud”, señaló.
El Dr. Jorge Cancino, académico del Doctorado en Ciencias del Ejercicio y Director del Laboratorio de Fisiología del Ejercicio y Metabolismo, LABFEM, calificó la jornada como un momento clave para la institución.
“Hemos presenciado un nuevo hito en el programa de Doctorado en Ciencias del Ejercicio de la Universidad Finis Terrae, que es en cotutela con la Universidad Católica de Lovaina“, destacó la autoridad académica.
Investigación de frontera y alto impacto desde el Doctorado
La tesis del Dr. Tapia abordó la Desminopatía, una afección muscular extremadamente poco frecuente.
Según explicó el investigador, su trabajo buscó entender “los mecanismos moleculares de una enfermedad muscular extraña” y “evaluar el potencial tratamiento de estrategias terapéuticas con componentes naturales en modelo in vitro”.
La relevancia de este estudio radica en la escasa información existente sobre la patología. Para la Dra. Mariotti, el valor diferenciador de este trabajo es su enfoque integral.
“Lo principal en el trabajo de tesis doctoral de Germán es la traslacionalidad; cómo podemos vincularnos desde las ciencias básicas hasta la evaluación en pacientes”, explicó la directora.
Además, la académica de la Finis Terrae resaltó que la investigación integra una arista vertical: “la aplicación de alternativas terapéuticas no invasivas, no farmacológicas”, lo que sitúa al estudio en la vanguardia de la salud muscular.
El Dr. Cancino subrayó que esta enfermedad afecta a menos de una persona por millón y que la investigación del Dr. Tapia abarcó desde modelos celulares hasta humanos.
“Es muy probable que solo 17 o 18 personas en nuestro país puedan ser portadoras. Lo que él ha hecho es muy relevante, al estudiar diferentes mecanismos y agentes que eventualmente pudieran ayudar a revertir de alguna manera el impacto de esta enfermedad”.
Internacionalización y Sello Finis
El Doctorado en Ciencias del Ejercicio se distingue por su fuerte vínculo internacional. Gracias a la colaboración con la Universidad Católica de Lovaina en Bélgica, el Dr. Tapia pudo potenciar su formación en centros de excelencia europea.
“La universidad nos aporta la oportunidad de poder expandir nuestros conocimientos, tener la oportunidad de poder viajar a Bélgica, conocer otros laboratorios y asistir a congresos internacionales. Creo que es una herramienta muy importante para nosotros”, afirmó el nuevo doctor.
Para Tapia, el proceso fue un “trayecto muy lindo y muy desafiante, con momentos donde la motivación, la obtención de resultados eran muy buenos y de momento se pasaba a la frustración de querer obtener otro tipo de resultados”.
El investigador reconoció que, aunque el camino tuvo altos y bajos, el motor principal fue la vocación de servicio.
“Buscamos con esta tesis aportar el conocimiento en una enfermedad que está poco estudiada y poder contribuir a eso, con el fin de ayudar a la sociedad”, confesó.
Adicional a esto, un punto que genera especial orgullo institucional es la trayectoria de Tapia, quien ha realizado todo su camino académico en la Universidad Finis Terrae.
“Germán desde el pregrado forma parte de nuestra Universidad. El desarrollo de esta investigación, que tiene como centro a la persona, nos identifica mucho como institución”, destacó la Dra. Mariotti.
Un programa que proyecta calidad de vida
El éxito de esta defensa pública no solo certifica la calidad académica de Germán Tapia, sino que también valida la misión del programa doctoral.
Esta colaboración chileno-belga permite que la ciencia local trascienda fronteras y aporte soluciones reales a problemas complejos de salud.
De cara al futuro, la Facultad de Medicina y Salud busca retener este talento. “Como Facultad tenemos la política de poder incorporar a nuestra planta docente este capital humano avanzado Finis. Espero que Germán pueda continuar con nosotros”, concluyó la Dra. Mariotti.
Como concluyó el Dr. Cancino, estos frutos académicos “van a contribuir sin duda, como dice nuestro programa de doctorado, a la calidad de vida de la población”, especialmente en casos donde la ciencia aún tiene mucho por descubrir.








