Con éxito se desarrolló la Global Game Jam sede Universidad Finis Terrae

Equipo conformado por estudiantes de la Ingeniería Civil en inteligencia Artificial y Realidad Virtual, por votación popular, ganaron como mejor videojuego, además se eligió el juego con mejor narrativa y el con mejor arte.

Publicado el 2 de febrero, 2026 · 4 min lectura

La Universidad Finis Terrae fue sede en Santiago de la Global Game Jam 2026, desarrollada entre el 29 y el 31 de enero, lo que se transformó en su primera participación como anfitriona de uno de los encuentros de desarrollo de videojuegos más relevantes a nivel mundial. Durante 48 horas consecutivas, cerca de veinte participantes trabajaron en equipos para diseñar y crear videojuegos originales a partir de un concepto en común, que este año fue: “Máscara”.

La iniciativa se desarrolló de forma simultánea en más de 100 países y reunió a estudiantes, docentes y profesionales vinculados al diseño, la programación, la narrativa y el arte digital. En el caso de nuestra sede, las actividades se realizaron en el laboratorio de Realidad Virtual de la universidad, equipado con computadores capaces de ejecutar motores de desarrollo como Unity y Unreal Engine.

La organización sede estuvo a cargo de la Escuela de Ingeniería Civil en Inteligencia Artificial y Realidad Virtual. María Jesús Bopp, académica de esta unidad, valoró la experiencia y destacó el compromiso de los participantes.

“Estamos muy contentos. Esta es la primera Global Game Jam que realizamos como Escuela de Ingeniería Civil en Inteligencia Artificial y Realidad Virtual. Creemos que nuestros participantes lo pasaron bien y pudieron desarrollar sus juegos. Los vimos programando, conversando, organizándose y creando assets. Como organizadores estamos muy satisfechos”, señaló.

Además del trabajo técnico, la instancia incluyó espacios informales de encuentro, como pausas para conversar y compartir refrescos y pizza, que favorecieron la integración entre los asistentes.

El premio al mejor videojuego, según votación de los propios participantes, fue para el equipo integrado por Martín Torres, Josefina Mora y Arturo Ramírez.

Martín Torres señaló estar sorprendido. “No me lo esperaba en absoluto. Le pusimos mucho trabajo, estuvimos largo tiempo planeándolo y cambiando ideas”, explicó.

Josefina atribuyó el resultado al trabajo en equipo y a la distribución de roles. “Hubo mucha comunicación. Cada uno asumió su especialización: arte, programación, historia y diseño de niveles. Logramos integrar distintas habilidades para crear el juego”, indicó.

Arturo, quien participaba por primera vez en una instancia de este tipo, definió la experiencia como “muy divertida”, aunque reconoció momentos de tensión cuando surgían dificultades técnicas. Aun así, destacó el compromiso colectivo para completar el proyecto dentro del plazo establecido.

El reconocimiento a mejor arte recayó en un equipo encabezado por Sebastián Pérez, ingeniero en desarrollo de videojuegos y realidad virtual, quien en esta ocasión participó como competidor.

Pérez explicó que su grupo optó por una narrativa centrada en un cazatesoros que llega a un planeta abandonado tras la desaparición de una civilización. El proyecto integró composición musical, diseño narrativo y desarrollo visual, además de la programación. “Fue un trabajo multidisciplinario y una buena experiencia de equipo”, afirmó.

El premio a mejor narrativa fue para el equipo liderado por Benjamín Navarrete. El desarrollador describió el proceso como intenso, especialmente por la necesidad de aprender un motor y un lenguaje nuevos en un tiempo acotado.

“Fue un desafío interesante. Logramos concretar gran parte del objetivo del juego, especialmente en la integración del entorno con la historia y la aplicación de física al personaje”, señaló.

Otro de los participantes, José Medina, valoró la estructura del evento y el acompañamiento de los docentes. “Hubo una buena introducción sobre cómo se iba a desarrollar la jornada y se dio espacio a quienes son más tímidos para integrarse en grupos. Los profesores estuvieron siempre dispuestos a resolver dudas y acompañar el proceso”, comentó.

El director de la Escuela de Ingeniería Civil en Inteligencia Artificial y Realidad Virtual, Darío Rojas, agradeció la participación de estudiantes y organizadores y expresó su intención de repetir la experiencia en futuras ediciones. “Esperamos que esta instancia contribuya a la industria del videojuego y a la formación de mejores profesionales”, señaló.

Con esta primera edición como sede, la Universidad Finis Terrae se suma al circuito global de la Global Game Jam, en una actividad que combina formación, experimentación y colaboración intensiva en el ámbito del desarrollo de videojuegos.