Efecto “suelo repelente” y avance precordillerano: Expertos de la U. Finis Terrae advierten urgencia de repensar la ciudad tras aluvión en Las Condes

Especialistas en arquitectura y medioambiente de la Universidad Finis Terrae explican cómo la combinación de sequías prolongadas, la hidrofobicidad de la tierra y la ocupación del borde urbano en San Carlos de Apoquindo aumentan el riesgo ante eventos climáticos extremos.

Publicado el 9 de octubre, 2026 · 3 min lectura

Tras las recientes precipitaciones y los aluviones registrados en el sector de San Carlos de Apoquindo en la comuna de Las Condes -un evento provocado por causas entre la expansión urbana sobre la ladera, la impermeabilización de quebradas y el fenómeno de  hidrofobicidad del suelo tras años de sequía- académicos de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Finis Terrae realizan un urgente llamado a reevaluar las construcciones y cómo se habita el borde precordillerano en Santiago. 

Según el análisis de León Duval, investigador y diseñador arquitectónico junto a la arquitecta Catalina Marshall, lo ocurrido en la zona de Las Condes no se debe abordar como un hecho aislado ni se debe a consecuencias de infraestructura, sino que el tema se debe analizar desde una manera estructural entre la convivencia de la ciudad y la naturaleza. 

Un borde urbano en conflicto

Para León Duval, el origen de la problemática radica en la tensión constante entre la ciudad y el entorno natural cuando la urbanización avanza hacia la precordillera. «Es un borde que ha sido muy difícil de construir, que mezcla eso que deja de ser una cosa y empieza a ser otra», explicó el investigador.

Duval enfatizó que no es responsable atribuir lo sucedido a la falta de una obra o diseño en particular. «Es un cúmulo de cosas que tienen que ocurrir», señaló, recalcando que la solución no concierne únicamente a la arquitectura o la ingeniería, sino que exige una planificación que integre saberes de la biología, la geología, la antropología y la ecología. Asimismo, subrayó la necesidad de pensar la ciudad incorporando a todos los actores del ecosistema, incluidos los elementos no humanos.

Suelos que repelen el agua: los factores técnicos tras la emergencia

Por su parte, la académica Catalina Marshall detalló los elementos físicos y ambientales que desencadenaron la bajada de agua y barro en Las Condes. A la habitual impermeabilización del suelo por la edificación y a la presencia de quebradas con fuertes pendientes que aceleran los cauces naturales, se sumó un factor crítico: la hidrofobicidad del suelo.

Según explicó la investigadora, este fenómeno ocurre cuando, debido a sequías prolongadas o incendios de ladera previa, la composición química de las partículas de la tierra se altera, provocando que el suelo pierda su capacidad de absorción y pase a repeler el agua. «Sin duda, este factor ha jugado un rol clave hoy día en la magnitud del evento», afirmó Marshall.

Fenómenos que seguirán ocurriendo

Duval indicó que estos eventos probablemente continuarán ocurriendo, por lo que lo sucedido es una invitación a reflexionar sobre cómo cohabitar y construir «la ciudad del mañana», incorporando criterios territoriales, de paisaje, medioambientales, ecológicos y multidisciplinarios.