Con un llellipun —rogativa mapuche por el buen desarrollo del encuentro— encabezado por el machi Aniceto Lleufyul, de la comuna de Padre Las Casas, se dio inicio en la Universidad de La Frontera, en Temuco, a la X Jornada Académica de Salud Intercultural y Medicina Ancestral Mapuche.
Durante la actividad se presentaron los principales resultados del proyecto FONIS 2024 “Medicina ancestral mapuche: un enfoque bioético para la salud intercultural”, desarrollado por las universidades Finis Terrae, Central de Chile y de La Frontera.
La investigación culminó con la preparación de una guía práctica que reunirá preguntas y orientaciones para apoyar el primer encuentro entre los equipos de salud y la personas mapuche. El instrumento busca contribuir a una atención con pertinencia cultural, especialmente en hospitales y centros de atención primaria, sin reemplazar los procedimientos clínicos ni reducir la diversidad de conocimientos mapuche a un protocolo único.
El proyecto es liderado por el Dr. Paulo López Soto, investigador del Instituto de Bioética de la Universidad Finis Terrae, junto con la Dra. Carolina Valdebenito, directora alterna del proyecto y directora del Centro de Investigación en Salud Comunitaria y Estudios Sociales de la Universidad Central de Chile; la Mg. Carolina Muñoz Vergara, académica de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la misma institución; y la Mg. Sinthia Poblete Calderón, académica del Departamento de Salud Pública de la Universidad de La Frontera.
Actualmente, la guía se encuentra en una etapa de desarrollo y preparación para su pilotaje. El equipo estudia su viabilidad en establecimientos de atención primaria y su posible adaptación a distintos territorios, mediante una red de colaboración con universidades e instituciones regionales.
Primer encuentro clínico con pertinencia cultural
La propuesta recoge conceptos identificados mediante revisión bibliográfica, entrevistas y encuentros con comunidades y agentes de la medicina ancestral. Entre ellos se encuentran la relación entre persona, comunidad y territorio; la reciprocidad; el küme mogen, asociado al buen vivir; y el küme felen, relacionado con el bienestar y el equilibrio integral.
“Nuestro proyecto busca construir un lenguaje común para que la cultura occidental pueda comprender qué significan la integralidad, el territorio y la importancia de los protocolos propios de la cultura mapuche”, explicó el Dr. Paulo López.

Uno de los principales resultados del estudio fue reconocer que el territorio no corresponde únicamente al lugar físico donde habita una comunidad. También forma parte de la manera en que se comprenden la salud, la enfermedad y el cuidado, mediante relaciones que integran dimensiones familiares, comunitarias, ambientales, espirituales, valóricas y culturales.
Trabajo interuniversitario junto a las comunidades
La investigación contempló entrevistas y encuentros con machi (guía espiritual), lawentuchefe (sanador/a tradicional), puñeñelchefe (partera) y otros integrantes de comunidades en comunas de la región Metropolitana y de La Araucanía. Parte de este trabajo estuvo a cargo de la Sinthia Poblete, quien destacó que el acercamiento requirió construir vínculos basados en la confianza y la reciprocidad.
“Al principio fue un trabajo complejo, porque muchas investigaciones tienden solamente a extraer información y no generan reciprocidad. Cuando las comunidades comprendieron cuál era realmente nuestro objetivo, nos abrieron las puertas de sus casas y compartieron sus conocimientos. Fue un proceso muy enriquecedor”, señaló la académica de la Universidad de La Frontera.
Para el equipo, el carácter interuniversitario fue central, ya que permitió articular perspectivas provenientes de la bioética, la salud pública, las ciencias sociales y la metodología de la investigación con los conocimientos compartidos directamente por las comunidades y sus autoridades ancestrales.
La Mg. Carolina Muñoz Vergara destacó que esta forma de trabajo fue también una decisión metodológica: “Cuando hacemos salud pública con pertinencia cultural, la reciprocidad no puede quedarse en el papel; debe formar parte del diseño de la investigación. Este estudio fue concebido como un proceso de construcción colectiva y respetuosa con el territorio. Los resultados y las herramientas que estamos desarrollando surgen del trabajo conjunto del equipo interuniversitario y de las personas y comunidades que participaron”, afirmó.
Pilotaje y proyección tecnológica
Una de las próximas etapas será evaluar la guía en contextos reales de atención, con el propósito de revisar su pertinencia, claridad y aplicabilidad. Este proceso permitirá realizar ajustes antes de proyectar una implementación más amplia en establecimientos de salud.
El equipo también trabaja en una futura postulación a fondos de investigación aplicada, liderada por la Dra. Carolina Valdebenito, para estudiar el desarrollo de una herramienta tecnológica basada en los resultados obtenidos.



La propuesta busca que las orientaciones puedan adaptarse a diferentes contextos y territorios, con el apoyo de equipos de las áreas de ingeniería, educación y salud. La iniciativa considera además la colaboración con universidades que cuentan con presencia regional, entre ellas la Universidad de Aconcagua, la Universidad Católica de Temuco y otras instituciones interesadas en salud intercultural.
“Estamos trabajando en una propuesta tecnológica que permita proyectar los resultados del estudio y evaluar su escalabilidad territorial. El desafío es mantener la pertinencia ética y cultural del instrumento, evitando que la tecnología simplifique la diversidad de experiencias y conocimientos que dieron origen al proyecto”, explicó la Dra. Carolina Valdebenito.
De esta manera, el cierre del proyecto FONIS abre una nueva etapa orientada al pilotaje, la transferencia y la investigación aplicada. El propósito es que los conocimientos construidos junto con las comunidades no queden restringidos a publicaciones académicas, sino que puedan traducirse en herramientas concretas para la formación de profesionales y para el fortalecimiento de una atención de salud culturalmente pertinente.