La académica-investigadora y directora de Postgrados de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Finis Terrae, Dra. María Luisa Cerón, se adjudicó un proyecto Fondef IDeA I+D 2026 de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), iniciativa que permitirá avanzar en el desarrollo de un apósito bioactivo de doble capa para el tratamiento de pacientes con grandes quemaduras.
El proyecto busca generar una terapia puente capaz de proteger y estabilizar las heridas hasta la aplicación del injerto definitivo, abordando una de las principales dificultades asociadas al tratamiento de quemaduras extensas y complejas. La iniciativa cuenta además con el apoyo del Hospital de Urgencia Asistencia Pública (HUAP), ex Posta Central, institución clave para acercar el desarrollo tecnológico a las necesidades clínicas reales de los pacientes.
La adjudicación del fondo representa un importante respaldo al trabajo científico desarrollado por investigadores de nuestra universidad. Según explicó la Dra. Cerón, este logro constituye “una gran satisfacción y un reconocimiento al trabajo interdisciplinario que hemos desarrollado durante varios años”, destacando que el equipo ha integrado conocimientos de ingeniería, ciencia de materiales, biología y medicina para diseñar soluciones orientadas a responder a problemáticas concretas del ámbito de la salud.
El equipo que lidera la académica, está integrado -además- por la Dra. Elisa Balboa, de la Facultad de Medicina y Salud, y el Dr. Renato Galleguillos, director de Investigación de la Facultad de Ingeniería.
La investigadora señaló que este financiamiento permitirá avanzar desde la investigación de laboratorio hacia etapas de validación tecnológica más cercanas a la realidad clínica. En ese contexto, valoró especialmente la posibilidad de transformar los resultados obtenidos en una tecnología con potencial impacto social. “Es especialmente valioso que una idea que comenzó en el laboratorio pueda avanzar hacia etapas de validación más cercanas a la realidad clínica”, afirmó.
Las quemaduras complejas representan un importante desafío para los sistemas de salud debido al alto riesgo de infecciones, la pérdida de tejido y los prolongados procesos de recuperación que suelen enfrentar los pacientes. Frente a este escenario, la tecnología propuesta busca generar condiciones más favorables para la regeneración de los tejidos, incorporando propiedades que contribuyan a disminuir el riesgo de infecciones y a adaptar el tratamiento a las características específicas de cada paciente.
De acuerdo con la académica, si los resultados esperados se confirman, la solución podría mejorar significativamente la recuperación de los pacientes, disminuir complicaciones asociadas a las heridas y reducir tanto los tiempos de hospitalización como los costos derivados de tratamientos prolongados. Asimismo, destacó que el proyecto apunta a fortalecer las capacidades nacionales para desarrollar tecnologías biomédicas avanzadas orientadas a resolver problemas de salud prioritarios para el país.
La iniciativa también contempla una visión de largo plazo vinculada a la transferencia tecnológica y al escalamiento productivo. En esa línea, la Dra. Cerón explicó que el financiamiento permitirá avanzar hacia niveles de madurez tecnológica más cercanos a una futura aplicación clínica, mediante la optimización del prototipo, la validación preclínica y el fortalecimiento de alianzas con instituciones de salud, especialistas clínicos y potenciales socios tecnológicos.
Junto con ello, el equipo deberá abordar aspectos regulatorios, de manufactura y escalamiento productivo que resultan fundamentales para una futura implementación segura y efectiva. “Aspiramos a que esta tecnología pueda convertirse en una alternativa desarrollada en Chile para apoyar el tratamiento de pacientes con quemaduras complejas, contribuyendo a mejorar su calidad de vida y fortaleciendo la capacidad nacional de innovación en el ámbito biomédico”, concluyó la investigadora.


