La Tercera Opinión | Académico Joaquín Palma analizó los alcances constitucionales del Registro de Vándalos

La propuesta anunciada en la Cuenta Pública abrió un debate sobre los efectos jurídicos que podría generar la inscripción en un eventual Registro de Vándalos y los límites que impone la Constitución.

Publicado el 22 de junio, 2026 · 2 min lectura

El Registro de Vándalos presentado por el Ejecutivo presenta diversos desafíos constitucionales en su tramitación. El profesor de Derecho Político y Constitucional de la Facultad de Derecho de la Universidad Finis Terrae, Joaquín Palma, abordó la temática en su columna de opinión publicada por La Tercera.

En esa línea, el docente sostuvo que la discusión jurídica no debe centrarse en la creación del registro en sí misma. A su juicio, el debate relevante apunta a las consecuencias que la ley podría asociar a la inscripción de una persona en este tipo de sistemas.

Registro de Vándalos y límites constitucionales

El académico explicó que el ordenamiento jurídico chileno ya contempla registros vinculados a distintas situaciones reguladas por la ley. Entre ellos, mencionó mecanismos relacionados con deudores de pensiones de alimentos o condenas por delitos sexuales contra menores de edad.

En ese contexto, afirmó que: “La discusión constitucional correcta no consiste en determinar si puede existir un registro de esta naturaleza”.

El profesor Palma agregó que muchas conductas ilícitas generan consecuencias jurídicas adicionales que no persiguen únicamente el castigo. Algunas medidas buscan proteger a terceros, prevenir riesgos o facilitar la administración de determinados beneficios públicos.

Proporcionalidad y efectos del registro

Según explicó el docente, el análisis constitucional dependerá de los efectos concretos que contemple el proyecto. Factores como la gravedad de las conductas, la duración de las restricciones y los mecanismos de revisión serán determinantes para evaluar su legalidad.

Asimismo, planteó que no es lo mismo establecer requisitos para acceder a beneficios estatales que suspender beneficios previamente otorgados. Cada escenario exige un examen jurídico distinto y niveles diferentes de justificación.

“La verdadera pregunta es cuáles serán sus consecuencias y si ellas resultan proporcionales a los fines que la iniciativa busca alcanzar”, analizó el académico.

Finalmente, el profesor Joaquín Palma señaló que el debate aún requiere mayores antecedentes. Por ello, llamó a evaluar el contenido definitivo de la propuesta antes de emitir conclusiones sobre su constitucionalidad y sus eventuales efectos en los derechos de las personas.

Revisa la columna a continuación