Proyecto interdisciplinario de Medicina e Ingeniería se adjudica Fondef IDeA I+D 2026

La iniciativa busca diseñar un dispositivo biomédico avanzado para reducir costos y acelerar la recuperación cutánea de pacientes quemados.

Publicado el 11 de junio, 2026 · 5 min lectura

Con el propósito de desarrollar nuevas soluciones para el tratamiento de pacientes con quemaduras graves, un equipo de académicos de la Universidad Finis Terrae se adjudicó el concurso Fondef IDeA I+D 2026 de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), uno de los principales instrumentos públicos de financiamiento para iniciativas con potencial de transferencia tecnológica. 

El proyecto es liderado por la Dra. María Luisa Cerón, directora de Postgrado de la Facultad de Ingeniería, y lo integran el Dr. Renato Galleguillos, académico de esa misma facultad e investigador del Laboratorio Avanzado de Ciencias de los Materiales y, la Dra. Elisa Balboa, del Centro de Investigación en Biomedicina (CIDMED) de la Facultad de Medicina.

Esta adjudicación representa, explicó la Dra. Cerón, un reconocimiento a la línea de investigación interdisciplinaria que ha desarrollado el equipo los últimos años, orientada al diseño de soluciones que integren ingeniería, ciencia de materiales, biología y medicina. Asimismo, destacó el apoyo del Hospital de Urgencia Asistencia Pública (Ex Posta Central), como una oportunidad de desarrollar tecnología con impacto social, al responder a necesidades concretas de pacientes con quemaduras complejas en el sistema de salud chileno.   

Respecto de las necesidades clínicas que aborda el proyecto, la Dra. Elisa Balboa detalló que los pacientes “gran quemados” —personas con lesiones de compromiso vital— representan un importante desafío para el personal sanitario debido a la complejidad de mantenerlos estables a la espera del injerto definitivo.

Frente a este escenario, el proyecto buscará desarrollar un dispositivo biomédico avanzado orientado a favorecer la regeneración de tejidos y reducir el riesgo de infecciones, con el objetivo de mejorar las condiciones de la herida antes de la realización del injerto definitivo, explicaron ambas investigadoras.

Biomateriales locales para una nueva etapa del tratamiento

Según datos del Ministerio de Salud (Minsal), las quemaduras son la tercera causa más frecuente de hospitalización y muerte por traumatismos en Chile, registrando 4.774 egresos hospitalarios en un año. Para estos pacientes, el panorama sigue siendo complejo debido a la alta carga económica de los insumos importados y al dolor asociado a los recambios de los apósitos convencionales.

La Dra. Elisa Balboa aclaró que, mientras se espera la realización del injerto definitivo, es fundamental contar con coberturas que cumplan funciones similares a las de la piel. Sin embargo, agregó, las alternativas disponibles actualmente son costosas y requieren cambios periódicos que muchas veces implican nuevas intervenciones en pabellón.

A diferencia de las gasas tradicionales, el dispositivo que desarrollará el equipo interactúa directamente con la lesión: favorece la regeneración de tejidos, actúa como barrera frente a infecciones y evita la adhesión a la herida, reduciendo el dolor durante las curaciones.

Para lograr esto, el proyecto propone una “terapia puente” de doble capa antes del injerto definitivo de piel. El dispositivo combina el uso de impresión 3D y electrospinning (electrohilado) para crear una estructura flexible con insumos derivados de algas y la miel. “En conjunto, estos biomateriales buscan reemplazar el carácter pasivo de los parches tradicionales por una terapia puente que ayude a estabilizar la lesión hasta el injerto definitivo”, detalló la Dra. Elisa Balboa.

La oportunidad de esta iniciativa radica en desarrollar un producto biomédico innovador que reduzca la frecuencia de los dolorosos recambios médicos y los costos asociados a la hospitalización, además de mejorar el pronóstico de los pacientes, especialmente de grupos vulnerables como niños y adultos mayores”, añadió la Dra. María Luisa Cerón.

La ruta hacia el escalamiento

La proyección del equipo ejecutor es avanzar hacia futuras etapas de validación y convertir la tecnología en una solución transferible tanto al sistema de salud como al sector productivo. Para ello, los próximos pasos —explicó la Dra. Cerón— contemplan la optimización del prototipo, nuevas validaciones preclínicas y el fortalecimiento de alianzas con instituciones sanitarias y potenciales socios tecnológicos.

La iniciativa contó con el acompañamiento para la postulación de la Dirección de Innovación y Transferencia de la Vicerrectoría de Investigación, Creación Artística e Innovación (VRI). En ese contexto, el vicerrector, Dr. Víctor Polanco, destacó que la adjudicación refleja el potencial de la investigación interdisciplinaria para abordar desafíos complejos y proyectar sus resultados hacia futuras etapas de desarrollo tecnológico. “La selección del proyecto contribuye además a consolidar a nivel país áreas estratégicas de investigación avanzada y de transferencia en nuestra institución”, concluyó la autoridad académica.

A largo plazo, las investigadoras esperan que la tecnología pueda transformarse en una alternativa desarrollada en Chile que contribuya a mejorar la calidad de vida de los pacientes y a fortalecer la capacidad nacional de innovación en el ámbito biomédico. Para ello, el desafío será avanzar progresivamente hacia nuevas etapas de validación que permitan acercar esta innovación a escenarios cada vez más próximos a su aplicación clínica.