El Director del Programa de Formación Pedagógica en Enseñanza Media advierte que el informe de Contraloría sobre beneficiarios con plazos vencidos exige ir más allá del cobro de deudas y preguntarse por qué algunos docentes no completan su retribución.
Francisco Velásquez, Director del Programa de Formación Pedagógica en Enseñanza Media para Licenciados y Profesionales de la U. Finis Terrae, publicó una carta al director en El Austral de Osorno en la que reflexiona sobre el informe de Contraloría que identifica a 1.818 beneficiarios de la Beca Vocación de Profesor con plazos de retribución vencidos, asociados a más de $23 mil millones.
Más allá de la deuda
Para el autor, reducir el problema a una deuda sería insuficiente. Si bien la fiscalización y el cobro de los recursos públicos son necesarios, Velásquez advierte que hay preguntas más profundas que deben responderse: ¿tienen todas las especialidades docentes las mismas oportunidades laborales? ¿Es igualmente posible completar una jornada en distintos territorios, niveles y disciplinas?
En consecuencia, señala que las necesidades de horas docentes varían considerablemente según territorio y especialidad, y que cerca del 20% de quienes ingresan a la docencia abandona el sistema durante sus primeros cinco años.
La pregunta incómoda
Para Velásquez, saber quién debe y cuánto debe es indispensable, pero no suficiente. Por ello, plantea que si se quiere evaluar seriamente esta política, es necesario comprender por qué algunos beneficiarios no completan su retribución. De lo contrario, se podrá recuperar parte de lo adeudado sin responder una pregunta bastante más incómoda:
“¿Estamos creando las condiciones para que el nuevo profesorado quiera y pueda permanecer enseñando?”