«La Mesa a la Plaza» reunió a cientos de vecinos de Providencia en una jornada de arte y reparación textil

Las escuelas de Arquitectura, Diseño Moda & Management y de Teatro se adjudicaron el Fondo Impacta FINIS-Creación con esta intervención urbana. Su primera activación, Reparar, se realizó el sábado 17 de octubre en la Plaza Pedro de Valdivia, en Providencia, con talleres, conversatorios, un bazar textil y una performance.

Publicado el 19 de octubre, 2026 · 6 min lectura

La académica Macarena Urzúa, de Diseño Moda & Management, se adjudicó el Fondo Impacta FINIS-Creación con esta intervención urbana, que tuvo a la Escuela de Teatro como co-investigadora. Su primera activación, Reparar, se realizó este sábado 17 de octubre en la Plaza Pedro de Valdivia, en Providencia, con talleres, conversatorios, un bazar textil y una performance. La jornada, llamada Reparar, fue la primera activación de La Mesa a la Plaza, una intervención urbana que invita a vecinas, vecinos y estudiantes a arreglar su ropa, aprender oficios textiles y conversar sobre la segunda vida de las prendas.

El proyecto ganó el Fondo Impacta FINIS-Creación de la Vicerrectoría de Investigación, Creación Artística e Innovación, financiado por ANID a través del Programa InES I+D. La propuesta parte de un objeto cotidiano. La mesa es el lugar donde las familias comen, conversan y se reúnen, y La Mesa a la Plaza la saca de la casa para llevarla al espacio público. En su postulación, el equipo la describió como un “símbolo de reunión” y un “altar cotidiano donde se encuentran manos e historias”.

Además de Macarena, quien encabeza el proyecto junto a Maricarmen Galmez, de su misma escuela, y María Soledad Henríquez, de la Escuela de Teatro, el equipo está compuesto por Daniela Ehijo, de Ecocitex; Benjamín Rodríguez y Victoria Muñoz, de Diseño Moda & Management.

“Ha venido mucha gente a reparar, y eso es lo más lindo: darte cuenta de que la gente toma conciencia de lo que busca el proyecto, que todo lo que es textil tiene una reutilización. He escuchado testimonios como ‘tenía guardada la polera hace diez años’ o ‘yo tengo este mantel hace quince años, y ahora por fin alguien me lo puede arreglar’”, contó Urzúa.

Una obra que se hace con la comunidad

Quienes llegaron a la plaza pudieron reparar una prenda en las máquinas de coser, aprender cestería y telar, recorrer un bazar textil y escuchar conversatorios sobre reparación y economía circular, con invitados de la industria, la academia y organizaciones sociales. Sobre la mesa colgó una gran nube de red e hilado textil reciclado de Ecocitex, sujeta a grúas.

Daniela Ehijo, de Ecocitex, remarcó que la idea era que cada vecino arreglara su propia prenda. “No es que acá te la iban a reparar, sino que el mismo vecino lograra reparar su prenda y que eso después lo pueda replicar en su casa. Darle esa experiencia, ese conocimiento, es algo que no se da en todas las plazas”, comentó.

Respecto de la nube, Urzúa agregó que la instalación “se piensa desde el textil. Bajo ese gran manto están las máquinas de coser, que son las que hacen tangible la reparación desde el textil. Y por otro lado está la reparación desde el humano, que tiene que ver con las conversaciones que se establecen dentro de esa reparación”.

Anita Sanhueza, directora de Creación Artística de nuestra universidad, destacó que el proyecto también recupera la plaza como lugar de encuentro. “La mesa a la plaza» lo que busca es revitalizar espacios de plaza como esta, a través del arte, de intervenciones y de reciclaje, y reunir nuevamente a la comunidad. Es volver a juntarse en espacios que han estado olvidados o bajo, por ejemplo, amenaza de delincuencia. Además, la Plaza Pedro de Valdivia está a unos pasos de la Universidad Finis Terrae y nuestros estudiantes se apropian de este lugar. Entonces, traer el arte y nuestro quehacer acá es poner una bandera y decir: la Finis se abre a la comunidad”, señaló la directora.

Un ritual para reparar

La jornada también incluyó una intervención escénica de estudiantes de la Escuela de Teatro, preparada por la docente María Soledad Henríquez. Los estudiantes usaron tocados creados por sus compañeros de Diseño Moda & Management, en el primer trabajo conjunto de estudiantes de ambas escuelas. “Hemos ensayado esto como un rito, un ritual que tiene que ver con agradecer a la vida y al mismo tiempo pedir. Han pasado muchas cosas en el planeta, con la naturaleza, los desastres que han ocurrido, y nosotros somos los únicos que podemos reparar. Es un poco como un grito: queremos decir gracias, tenemos un planeta precioso, cuidemoslo”, explicó Henríquez.

La docente también valoró lo que significa esta experiencia para sus estudiantes. “Para los chicos es una gran experiencia estar en un espacio público y mostrarse en la comunidad. Es un trueque, un intercambio: ellos nos entregan la plaza, su presencia, y los estudiantes les entregan sus movimientos y su expresividad”, agregó.

Saberes que se quedan en el barrio

Otro concepto que guía el proyecto es la apropiación social del conocimiento. La idea es que vecinas y vecinos lleven a la casa lo que aprendieron en la mesa y lo sigan usando. El Museo Taller, que llegó desde el barrio Yungay, enseñó telar de bastidor y de cintura con hilo reciclado de Ecocitex. Jaime Durán, del museo, destacó que la jornada fue “una instancia para que la gente pueda conocer estos oficios que a veces se pierden”.

Estudiantes de primer año de Diseño Moda & Management participaron como monitores de activación. Ellas y ellos ayudaron en el montaje, guiaron los talleres y acompañaron al público durante toda la jornada. “Ver a los mismos estudiantes reparando, trabajando, es maravilloso. Es algo que no se les va a olvidar nunca, porque son las experiencias las que van construyendo al final la carrera, la profesión y la vida”, aseguró Urzúa.

Por último, Urzúa relató que muchas vecinas y vecinos agradecieron la jornada y pidieron repetirla. “Una experiencia muy linda. Ojalá siga viajando, siga viajando, y sigamos tomando conciencia de la importancia que tiene el reparar”, concluyó la académica.

Lo que viene

Tras la jornada, el equipo medirá cuántas personas llegaron y participaron, y aplicará encuestas breves para saber cómo vivieron la experiencia vecinas y vecinos. Con esa información, armará una metodología de intervención urbana que se pueda repetir en otras plazas y comunas, y la presentará a Finis Hub, la iniciativa de innovación de nuestra universidad. El registro de la jornada se publicará en el portafolio Finis Crea de la Dirección de Creación Artística de nuestra universidad.