A través de una Carta al Director enviada a medios regionales, Sabrina Devia, directora de Pedagogía en Educación Parvularia, y Paulina Serri, académica de la misma carrera, advierten que los resultados de la prueba PISA exigen intervenir desde la primera infancia y fortalecer la formación especializada de las educadoras de párvulos.
Las autoras señalaron que estos resultados «vuelven a golpearnos»: 6 de cada 10 estudiantes chilenos de 15 años no alcanzan el nivel básico en matemática. Frente a esa cifra, cuestionaron dónde está la respuesta de urgencia de la política educativa, si se sabe que el pensamiento matemático se construye desde los primeros años.
Devia y Serri plantearon que la Educación Parvularia es el momento para fortalecer habilidades fundacionales como el sentido numérico, la subitización, el conteo y la resolución de problemas, pero aclararon que comenzar antes «no significa escolarizar anticipadamente», sino asegurar experiencias educativas de calidad, pertinentes a esta etapa del desarrollo, que permitan construir esas habilidades a través del juego.
Las académicas advirtieron además que el problema no es solo qué aprenden los niños, sino qué condiciones genera la política educativa para que quienes enseñan cuenten con formación especializada en matemática y su didáctica, señalando que la oferta pública de formación continua «ofrece escasas oportunidades de formación especializada y sistemática para educadoras de párvulos».
Las autoras cerraron su carta con una advertencia: «no basta con reconocer que debemos comenzar en la primera infancia si no generamos oportunidades concretas para fortalecer a quienes educan en ella (…) si queremos cambiar los resultados a los 15 años, debemos actuar a los 3, 4 y 5. La política pública está llegando tarde».