Investigadora Catalina Marshall comparte su trabajo sobre planificación urbana en universidades de Estados Unidos y Canadá

La investigadora Catalina Marshall presentó su trabajo sobre planificación urbana inclusiva en Cornell University y visitó la Universidad de British Columbia, donde conversó sobre cuidado y envejecimiento.

Publicado el 29 de octubre, 2026 · 6 min lectura

La académica e investigadora Catalina Marshall realizó una gira académica por Norteamérica que combinó una visita a la Universidad de British Columbia (UBC), en Vancouver, con dos presentaciones en Cornell University, en Ithaca, Nueva York. Aunque se trató de instancias de formato distinto, una reunión de trabajo, un taller de diálogo y un simposio de aniversario, las tres compartieron un hilo conductor: la preocupación por quiénes quedan dentro y quiénes quedan fuera de las decisiones que dan forma a nuestras ciudades.

Vancouver: abrir una conversación sobre cuidado y envejecimiento

La gira comenzó en la School of Community and Regional Planning (SCARP) de la Universidad de British Columbia, en Vancouver, Canadá. Marshall conoció el departamento y se reunió con Andi Binet, profesor e investigador, para conversar sobre los desafíos y las temáticas críticas de investigación vinculadas a las personas cuidadoras y las personas mayores.

Se trató de una visita sin ponencia formal, concebida como un espacio de intercambio entre pares. Este tipo de encuentros resulta clave para la investigación contemporánea: permiten contrastar enfoques, identificar preguntas comunes y explorar posibles líneas de colaboración entre instituciones de distintos países. En un contexto en que el envejecimiento de la población y la organización social del cuidado se han vuelto asuntos centrales para las ciudades de todo el mundo, el diálogo con equipos que trabajan estas temáticas desde otras realidades aporta perspectivas que enriquecen tanto la investigación como sus futuras aplicaciones en políticas y prácticas de planificación.

Cornell, primera parada: diálogos intergeneracionales en planificación inclusiva

Participó en el Women’s Planning Forum Workshop de Cornell University, en la instancia “Intergenerational Dialogues in Gender Inclusive Planning”. El encuentro reunió a profesionales, docentes y estudiantes de planificación con un objetivo concreto: conversar sobre cómo se lleva a la práctica la planificación inclusiva con perspectiva de género.

El formato fue deliberadamente participativo. Tras un panel moderado, las y los asistentes se organizaron en grupos pequeños junto a las personas expositoras para explorar las barreras que enfrenta esta forma de planificar, los enfoques que han resultado útiles y las habilidades que necesitarán quienes se dedicarán a la disciplina en el futuro. La conversación entre generaciones, con trayectorias profesionales consolidadas y estudiantes que recién comienzan, permitió poner en común experiencias y aprendizajes que rara vez circulan en los espacios formales de la academia.

En este marco, la investigadora presentó la ponencia “Entendiendo rutinas y necesidades: avanzando hacia una planificación urbana inclusiva para personas de todas las edades”. Su propuesta invita a reflexionar sobre la intersección entre la planificación urbana y la planificación para todas las edades, partiendo de una idea simple pero exigente: las personas habitan la ciudad de maneras distintas según su etapa de vida, sus responsabilidades cotidianas y sus capacidades, y esa diversidad de rutinas, necesidades y anhelos debe estar en el centro de las decisiones sobre el espacio urbano.

Mirar la ciudad desde las rutinas permite visibilizar lo que suele quedar fuera de los diagnósticos tradicionales: los recorridos de quienes cuidan a otras personas, los tiempos de desplazamiento de quienes dependen del transporte público, o las barreras que enfrentan niños, niñas, adolescentes y personas mayores para usar plazas, veredas y servicios. Una planificación inclusiva, desde esta mirada, no se limita a agregar medidas para “grupos especiales”, sino que revisa los supuestos con los que se diseña la ciudad para todas y todos.

Cornell, segunda parada: el CRP Connect! Symposium

Marshall participó además en el CRP Connect! Symposium, también en Ithaca. El simposio celebró el 90º aniversario del Departamento de Planificación Urbana y Regional de Cornell y convocó a docentes, egresados y estudiantes de todos sus programas académicos. Su propósito fue reflexionar sobre el futuro de la investigación y la práctica de la planificación, retomar vínculos y generar nuevas conexiones entre generaciones, fortaleciendo la comunidad del departamento y sus lazos con quienes pasaron por él. El encuentro buscó, además, apoyar a las y los estudiantes en la exploración de trayectorias y oportunidades profesionales, y construir nuevos puentes entre la investigación y la práctica.

En ese contexto, la investigadora presentó “Community Engagement in Land Use Planning: Intelligibility, Inclusion, and Influence”, un trabajo que cuestiona una de las premisas más extendidas de la planificación contemporánea: que ampliar la participación ciudadana basta para democratizar las decisiones.

Su argumento es que, en la planificación del uso del suelo, participar no garantiza influir. Los instrumentos de planificación suelen estar plagados de documentos extensos y técnicos, de lenguaje jurídico y de procedimientos complejos que favorecen a quienes cuentan con conocimientos especializados, como consultoras, desarrolladores o equipos legales, y que limitan la capacidad de incidencia de las comunidades directamente afectadas. En la práctica, una persona puede asistir a una audiencia pública, revisar una propuesta o emitir una opinión sin contar con las herramientas para comprender lo que se está decidiendo ni para anticipar sus consecuencias sobre su barrio.

Frente a este problema, la investigación propone que hacer comprensibles los procesos de planificación es la condición para transformar la participación en influencia efectiva. Esto implica trabajar en tres dimensiones que dan título a la ponencia: la inteligibilidad, es decir, que los procesos y documentos puedan ser entendidos; la inclusión, que las distintas comunidades puedan efectivamente ser parte; y la influencia, que su participación tenga peso real en las decisiones. Entre las herramientas que pueden ayudar a reducir las barreras, el trabajo destaca el mapeo participativo, la comunicación multilingüe y la intermediación comunitaria.

La conclusión desplaza el foco del debate: el desafío no es solo ampliar la participación, sino diseñar instituciones cuyos procesos sean accesibles y comprensibles desde su origen, en lugar de esperar que las comunidades se adapten a una complejidad que no fue pensada para ellas.

Un mismo hilo conductor

Las tres instancias dialogan entre sí. La reflexión sobre rutinas y necesidades a lo largo de la vida, la preocupación por el cuidado y el envejecimiento, y el análisis de las barreras de comprensión en la planificación del suelo apuntan a una misma convicción: una ciudad más justa requiere procesos de planificación que se hagan cargo de la diversidad de quienes la habitan y que reconozcan que acceder a la información y entenderla es una condición previa para participar y decidir.

La participación de Catalina Marshall en estos espacios permitió compartir su investigación con comunidades académicas y profesionales internacionales, recoger diferentes perspectivas, y abrir puertas a futuras colaboraciones en torno a una planificación urbana más comprensible, inclusiva y atenta a las personas de todas las edades.