“De la llamada Generación del 50, Egon Wolff es uno de los dramaturgos con más presencia en la cartelera. Sin duda, eso es un indicador de lo consistente de su trabajo y de que sus textos son muy vigentes. Su obra desarma ciertos moldes y tiene la capacidad de escanear a su sociedad y a su mundo. Metió ‘el dedo en la llaga’, como nadie lo ha hecho”.
Estas palabras son de Francisco Krebs, director de la Escuela de Teatro de la Universidad Finis Terrae, quien conversó con el suplemento Artes y Letras de El Mercurio sobre la vigencia de la obra de Egon Wolff y el próximo estreno de “Flores de papel”, montaje que dirigirá en el Teatro Finis Terrae.
En la entrevista, el académico abordó la relevancia del reconocido dramaturgo chileno, cuya obra volverá a los escenarios en un año especialmente significativo, marcado por la conmemoración del centenario de su nacimiento y los diez años de su fallecimiento. Asimismo, profundizó en las nuevas lecturas que “Flores de papel” permite realizar en el contexto contemporáneo.
“Eva representa la idea de una vida resuelta y, por otro lado, El Merluza simboliza la otredad, lo marginal, lo que no queremos ver. Representa el miedo a lo desconocido y, en ese sentido, ese otro hoy no tiene que ver con el contexto de la década del 70, más ideologizada o reducida a lo político. Hoy, en cambio, el peligro no se ve en ser de derecha o izquierda, en ser pobre o rico, sino en el mundo de los inmigrantes o en aquello que no entendemos o se escapa de nuestro espacio de seguridad”, explicó Krebs.

Revisa las apariciones de Francisco Krebs, palpitando la obra Flores de Papel, en los distintos medios: