Bajo la premisa de que el Derecho no es solo técnica, sino esencialmente ética, la Facultad de Derecho de la Universidad Finis Terrae dio inicio a un ciclo de encuentros sobre desafíos éticos y de integridad en la formación y el ejercicio legal en Chile. La jornada contó con un panel de alto impacto que no eludió la autocrítica sobre el estado actual de la profesión.
El rector de la Universidad Finis Terrae, Juan Eduardo Vargas, abrió el debate planteando la interrogante sobre el rol de las casas de estudios en un entorno social degradado. “Estamos llamadas las universidades a ser formadoras, a construir un entorno que también forme a nuestros estudiantes (…) en un contexto que ciertamente no ayuda a que cuestiones que están reñidas con la ética se vean como tal”, señaló, aludiendo a casos recientes de autoridades y fraudes sociales que permean la cultura actual.
Desafíos éticos en la formación
Uno de los puntos más agudos lo puso el presidente del Colegio de Abogados de Chile, Ramiro Mendoza, quien alertó sobre la sobrepoblación de profesionales sin controles de calidad. “Esos cinco mil abogados que juran no tienen ninguna revisión (…) Los médicos, todos pasan por un mismo estándar, nosotros no. Son cinco mil ‘hambrientos’”, afirmó.
Mendoza fue enfático en la falta de sanciones reales dentro de las facultades del gremio. “El regalo máximo que podemos hacer es la expulsión del Colegio, y eso significa que a ese abogado lo premiamos con que no lo sigan juzgando sus pares”, señaló.
Por su parte, Tomás Mosciatti, director de Radio Bío Bío, inició su reflexión bajo la premisa de que “el Derecho es fino, es inteligente, pero el Derecho es, además, ético. Porque hay algo de ética en esa concepción que no es aplicar la norma solamente por sí y ante sí”.
Con todo, cuestionó la pérdida de la “nobleza” de la profesión y la desconfianza ciudadana como uno de los principales desafíos éticos a afrontar. “¿Por qué el Poder Judicial nos obliga a someternos a la decisión de un delincuente? ¿Cuál es la razón de que no los saquen?”, increpó, haciendo referencia a los recientes escándalos de corrupción en la judicatura.
Riesgos éticos en la formación
El decano de la Facultad de Derecho, Ricardo Jungmann, lamentó el giro transaccional que ha tomado la carrera. “Hoy encontramos jóvenes que, al preguntarles por qué postulan a Derecho, la respuesta es por dinero. Ya estamos trastocando el sentido de la justicia”, explicó.
Sobre lo último, el decano alertó respecto al desafío ético del “incentivo perverso” de dilatar juicios para generar mayores ingresos. “Hay un exitismo hoy día malentendido. El de anteponer el beneficio personal al beneficio de la comunidad y eso es un elemento que sin duda hoy día nos preocupa”, agregó.
El encuentro también abordó el impacto de la inteligencia artificial (IA). Mientras Mosciatti advirtió que será una “barrera gigante” para los nuevos abogados, el decano Jungmann enfatizó que el peligro radica en cobrar por demandas redactadas por una IA que “alucina” leyes inexistentes, subrayando la necesidad imperativa de formar a los estudiantes para que cuenten con un pensamiento crítico que les permita aplicar la inteligencia artificial.
Finalmente, los panelistas coincidieron en que la solución no solo pasa por más cursos de filosofía, sino por exponer a los alumnos a casos reales y dilemas éticos desde las facultades. “Lo peor es la neutralidad”, concluyó Ramiro Mendoza, celebrando que la Universidad Finis Terrae instale estos temas en un momento donde la confianza institucional parece estar, en palabras de Mosciatti, “como mantequilla al sol”.