Escuelas en tensión: Convivencia y atención en crisis, un desafío que urge

La Facultad de Educación y Ciencias Sociales de la Universidad Finis Terrae convocó a investigadores, docentes y especialistas del sector educativo. El objetivo fue abordar uno de los problemas más […]

Publicado el 11 de mayo, 2026 · 5 min lectura

La Facultad de Educación y Ciencias Sociales de la Universidad Finis Terrae convocó a investigadores, docentes y especialistas del sector educativo. El objetivo fue abordar uno de los problemas más urgentes del sistema escolar chileno: la crisis de convivencia. El encuentro se realizó el 6 de mayo de 2026. Contó con la colaboración de Corporación San Isidoro, FIDE y Carlo Acutis Red Educacional.

Un seminario con vocación de urgencia

El rector Juan Eduardo Vargas dio la bienvenida a los asistentes con un mensaje claro: poner el conocimiento académico al servicio de una realidad que no puede esperar. La autoridad destacó la responsabilidad de la universidad en crear espacios que unan la investigación con las necesidades reales de las comunidades educativas.

El seminario “Escuelas en Tensión: Convivencia y Atención en Crisis, un Desafío que Urge” se desarrolló durante la tarde del martes 6 de mayo. Convocó a docentes, directivos escolares, académicos y representantes del sistema educativo. La jornada fue organizada por la Facultad de Educación y Ciencias Sociales (FECS). Contó con el apoyo de Corporación San Isidora, FIDE y Carlo Acutis Red Educacional. Su presencia refleja el compromiso del sector educativo con la búsqueda de soluciones compartidas.

La autoridad que llegó a escuchar y a proponer

Tras la apertura del rector, tomó la palabra la superintendenta (s) de Educación, Pamela Adriazola Rojas. Su presencia marcó el tono del encuentro desde la institucionalidad del Estado. La autoridad planteó un cambio de enfoque en la Superintendencia de Educación. Propuso pasar de la fiscalización al acompañamiento y la gestión colaborativa del conflicto. Su intervención dejó claro que el organismo regulador se reconoce como parte activa de la solución, y no solo como árbitro.

Evidencia para una crisis que tiene nombre y números

Valentina Ilic Vigil, directora del Centro de Políticas Públicas de la U. Finis Terrae, presentó el bloque “La convivencia escolar en cifras: 10 datos clave”. Su exposición situó el debate en el terreno de la evidencia. A través de un análisis de la información disponible, trazó un mapa de la problemática. Esto permitió a los asistentes ver la escala del fenómeno y las brechas que persisten en el sistema..

La mirada investigativa: familias, escuelas y conflicto

La Dra. Verónica Gubbins, académica de la FECS, presentó los resultados preliminares del proyecto Fondecyt Regular N°1250042. La investigación lleva por título “Convivencia Escolar: La formación de Conflictividad y Colaboración en la Relación entre Familias-Escuela desde las Teorías Subjetivas”. Gubbins situó el conflicto escolar en las relaciones entre familias e instituciones educativas. Su perspectiva va más allá del aula y cuestiona al sistema educativo en su conjunto.

El panel: estrategias concretas para el trabajo del conflicto en las escuelas

El bloque final fue el más participativo de la jornada. Un panel de cinco expertos abordó el conflicto escolar desde distintas perspectivas.

Natalia Salas Guzmán, decana (i) de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales, situó el problema en un marco formativo amplio. Para ella, la violencia escolar es síntoma de una fractura social más profunda. La convivencia, señaló, es una dimensión formativa central: allí se aprende el respeto, la reciprocidad y el sentido de comunidad. Cuando ese espacio se deteriora, se resiente la experiencia educativa en su conjunto. Salas planteó que las respuestas no pueden limitarse al control. Deben centrarse en reconstruir vínculos y en formar para la convivencia.

Formación, práctica y proyecto educativo

Posteriormente, Diego Melero, magíster en Psicología Educacional de la Pontificia Universidad Católica de Chile y docente del Diplomado de Gestión de la Convivencia Escolar de la Universidad Finis Terrae, aportó una perspectiva centrada en el desarrollo del conflicto como proceso, poniendo el foco en las habilidades que deben construirse dentro de las comunidades educativas para abordar las tensiones antes de que escalen.

Luego, Nicolás Paraud, director del Magíster en Educación con Menciones de la U. Finis Terrae, situó el debate en el campo de la formación docente y directiva, argumentando que las competencias para gestionar conflictos deben integrarse desde la formación inicial y el desarrollo profesional continuo, y no ser tratadas como una respuesta de emergencia.

Por su parte, Aldo Montenegro, coordinador de la mención en innovación educativa para el liderazgo directivo y la gestión del currículum del Magíster en Educación con menciones, complementó el análisis con una mirada institucional, poniendo el acento en la importancia del proyecto educativo como marco de convivencia y en el rol que cumple la cultura escolar en la prevención o agravamiento de los conflictos.

Finalmente, Sandra Urrutia, gerente general de Carlo Acutis Red Educacional, aportó la experiencia del mundo escolar en terreno, compartiendo el trabajo que realizan desde su red en materia de acompañamiento a comunidades educativas que enfrentan situaciones de crisis.

El diálogo entre los panelistas dejó ver puntos de encuentro claros. La prevención, la responsabilidad compartida y el proyecto educativo como guía fueron los ejes comunes. Estos acuerdos, sumados a los aportes de las otras presentaciones, cerraron una jornada que buscó dar respuestas urgentes, articuladas y basadas en evidencia a la crisis de convivencia escolar en Chile.