El Tendedero de libros propone una experiencia artística que invita a descubrir la literatura más allá del libro como objeto terminado, reconociendo la escritura como un oficio, un espacio de experimentación y una práctica colectiva.
A través de frases, versos, aforismos y fragmentos de distintas narrativas, la instalación construye un entramado de voces, lecturas y memorias que dialogan entre sí. Suspendidas en cuerdas y entrelazadas por hilos y puntadas, las palabras abandonan las páginas para habitar nuevos espacios y encontrarse con la comunidad.
La instalación transforma así la lectura en una experiencia compartida, donde cada fragmento conserva las huellas de su origen y, al mismo tiempo, se abre a nuevas interpretaciones, recorridos y posibilidades de encuentro.
Intervención artística: Macarena Urzúa, arquitecta.
Colaboran: Benjamín Rodríguez, arquitecto, y Victoria Muñoz, diseñadora textil.
