Director de Admisión de la Universidad Finis Terrae gana el Premio El Barco de Vapor 2026

La primera novela de Víctor Salinas, El negocio de las despedidas, fue elegida entre 806 obras en la vigésima edición del certamen, la mayor convocatoria en su historia.

Publicado el 21 de octubre, 2026 · 3 min lectura

En el último cubículo del baño de su colegio, Nicolás, un estudiante de 12 años, redacta las cartas que sus compañeros no se atreven a escribir. Ese es el punto de partida de El negocio de las despedidas, la primera novela de Víctor Salinas, director de Admisión de la Universidad Finis Terrae, que obtuvo el Premio de Literatura Infantil El Barco de Vapor 2026, otorgado por Fundación SM y Ediciones SM Chile.

La obra fue seleccionada entre 806 manuscritos, una cifra récord para el certamen. Según el jurado, el libro “rescata el arte de escribir cartas a mano y el valor de lo análogo, especialmente en tiempos digitales”. Destacó, además, la frescura de su voz narrativa, su sentido del humor y la agudeza con que retrata el mundo emocional y los vínculos familiares en la etapa escolar.

Una historia sobre el valor de las palabras

En esa particular oficina, Nicolás recibe encargos de todo tipo: disculpas, confesiones y declaraciones amorosas. Su método consiste en escuchar con paciencia hasta hallar la frase precisa, y su única regla es que lo que ocurra tras entregar el mensaje ya no es asunto suyo.

Pero el negocio crece, y la llegada de Valentina, una socia con lista de precios, y de Bravo, quien busca acceder a los secretos de todo el curso, altera el equilibrio. Cuando una de esas cartas causa un daño involuntario y su mejor amigo le confía algo que no está preparado para escuchar, el protagonista comprende que las palabras tienen consecuencias y que lo más complejo es nombrar las verdades propias.

Ingeniero comercial, con estudios de postgrado en educación en la Universidad Finis Terrae, Salinas escribe poesía desde niño y hace unos cinco años se volcó a la narrativa infantil y juvenil, convencido de que en la infancia se forman los lectores. Además de su labor en la Universidad, dirige talleres de escritura creativa en los que ayuda a niños y jóvenes a contar sus propias historias. La idea de la novela surgió pensando en uno de esos talleres.

“Me pregunté si aprender a escribir le serviría a un niño para algo más que las notas. A los 12 años cuesta mucho decir ciertas cosas, a veces por vergüenza y a veces porque falta encontrar las palabras exactas”, explica Salinas.

Sobre lo que espera provocar en sus lectores, agrega: “Me gustaría que la novela los deje pensando en lo valioso que es atreverse a decir lo que sienten. Sería hermoso que, después de leerla, se animen a escribir esa disculpa o ese agradecimiento pendiente”.

El fallo del jurado

El jurado estuvo presidido por el escritor y especialista en literatura infantil Manuel Peña Muñoz, e integrado por Francisca Jiménez, presidenta de IBBY Chile; Paulina Retamales, directora ejecutiva de Por un Chile que lee; Mónica Bombal, especialista en literatura infantil, y Fabián Rivas, escritor e ilustrador.

“El tema es creíble y cercano a los jóvenes lectores, que se sentirán reflejados en las relaciones humanas del protagonista con sus amigos, su madre y también con su padre ausente. Es un emotivo y sugerente relato sobre los encuentros y las despedidas”, señala Peña Muñoz.