Como parte de su compromiso con la comunidad y el entorno social, académicas y estudiantes de la Escuela de Kinesiología de la Universidad Finis Terrae dieron inicio a un innovador ciclo de talleres kinésicos dirigidos a integrantes del Club de Parkinson de la Municipalidad de Ñuñoa.
La iniciativa surge a partir del acercamiento de los propios usuarios con nuestra universidad, tras identificar que las actividades recreativas o deportivas ofrecidas habitualmente por los centros comunitarios locales no logran ajustarse a los requerimientos específicos de las personas con Parkinson.

A raíz de esta necesidad, las docentes Daniela Ávalos e Isidora Botto diseñaron un programa piloto a medida, estructurado en cuatro módulos progresivos que abordan tanto el área motriz como la cognitiva de estos pacientes.
Espacio de integración para las personas con Parkinson
El lanzamiento de este programa tuvo lugar en la universidad con la participación de 15 usuarios inscritos y la colaboración voluntaria de estudiantes de cuarto año de Kinesiología, quienes guiaron, educaron y corrigieron los ejercicios junto a las docentes.
Para Blanca Cecilia Figueroa Lenbach, presidenta del Club Parkinson de Ñuñoa, esta colaboración representa un hito invaluable.
“Yo encuentro que esta es una maravillosa y valiosa oportunidad para nosotros como Club Parkinson, poder conectarnos con la Universidad Finis Terrae, que nos van a prestar cierta ayuda en lo que nosotros necesitamos como personas con Parkinson. Y aquí tienen los recursos para desarrollar actividades tan interesantes, tan necesarias para nosotros”.

Asimismo, para la dirigente de la agrupación de Parkinson municipal, fue importante la instancia de visibilización con los estudiantes.
“Nos vamos con el corazón llenito porque nos han dado una ventana, un espacio para sentir que no estamos solos, que en la Finis nos visibilizan, y los jóvenes que hoy día estuvieron con nosotros no se han olvidado, y van a investigar y van a preguntar, y si en la comunidad hay personas con Parkinson, van a tener otra mirada que nosotros necesitamos”.
Sentido social y rol de la academia
Desde la perspectiva docente, la Klga. Daniela Ávalos enfatizó que el propósito fundamental de la academia debe estar anclado en las necesidades reales del entorno.
“La academia no existe, y eso es lo que le decía a la Sra. Blanca cuando nos dio las gracias, que no existe la academia sin comunidad. No puede existir, no tiene sentido, no hay fin. El fin de que nosotros existamos como comunidad universitaria es poder progresar como sociedad, y la comunidad es la parte esencial de este progreso a nivel universitario y a nivel de escuela y facultad”.

Ávalos destacó además el valor de un diseño participativo, donde las soluciones nacen de la escucha directa a los problemas que la propia ciudadanía levanta.
Próximas etapas del programa piloto
Por su parte, la Klga. Isidora Botto, docente de la Escuela de Kinesiología y encargada de la atención de pacientes neurológicos del Centro Comunitario, detalló la planificación de las jornadas venideras.
El primer encuentro, titulado “Mente en equilibrio”, se centró en la cognición en paralelo con el balance, previniendo caídas asociadas a las denominadas «tareas duales», como caminar y hablar de manera simultánea.
“El taller que realizamos hoy día consistió principalmente en educar sobre la relevancia de la cognición y el equilibrio, que es algo que muchas veces se ve por separado y que en la persona con Parkinson se ve afectado debido a que esta tensión se divide y es súper importante poder entrenarlo”.

Las siguientes sesiones del ciclo abordarán temáticas críticas para la autonomía de los usuarios:
- Desbloqueo de la marcha: Estrategias prácticas y educación para superar los bloqueos súbitos al caminar que generan gran frustración en los pacientes.
- Amplitud de movimientos: Fomento de la extensión, los estiramientos y los alcances funcionales para la rutina diaria.
- Habilidades manipulativas: Intervenciones enfocadas en facilitar acciones cotidianas complejas, tales como cocinar, alimentarse, abotonar prendas o atarse los zapatos.
Finalmente, las académicas proyectan potenciar este espacio a futuro mediante la integración interdisciplinaria de otras carreras de la Facultad de Medicina y Salud, como nutrición, odontología y enfermería, para brindar una atención integral y expandir la iniciativa a otros grupos prioritarios de la comuna.










