El académico investigador de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Creativos colaboró en una propuesta desarrollada junto a Mauricio Redolés, Eduardo Canteros y Sandra Vera, como parte de una investigación en torno al archivo de papeles y materiales encontrados en la calle que el artista ha reunido durante décadas.
La obra visual de Mauricio Redolés fue el punto de partida de una de las experiencias desarrolladas en Perderse para Encontrar. Ensayos Creativos en el Barrio Franklin, proyecto impulsado por Puebla que articula creación artística, memoria territorial, oficios y participación comunitaria a partir de nuevas formas de recorrer, observar y relacionarse con el barrio.
Poeta y músico chileno, Redolés (Santiago, 1953) ha desarrollado paralelamente una práctica visual basada en la recolección de papeles, carteles, letreros y otros materiales con inscripciones encontrados en la calle. Iniciado en 1987, este trabajo ha dado forma a un extenso archivo compuesto por fragmentos de la vida cotidiana urbana, mensajes, anuncios, escritos, imágenes y huellas materiales que circulan por el espacio público.
En este contexto, el académico e investigador Terrae Rodrigo Gárate participó como colaborador en una propuesta desarrollada junto a Eduardo Canteros y Sandra Vera, de la Universidad Alberto Hurtado, en el marco de una investigación más amplia orientada a estudiar, organizar y proyectar públicamente este conjunto de materiales.
Perderse para Encontrar surgió de un proceso colectivo de trabajo con artistas y agentes vinculados a Barrio Franklin. Un primer encuentro, realizado el 11 de julio, reunió a más de veinte personas relacionadas con el sector para imaginar nuevas formas de recorrer, compartir y dar a conocer el barrio desde quienes lo viven, crean y sostienen. La jornada incluyó una ronda inicial en torno a objetos significativos y cuatro mesas de diálogo destinadas a la ideación y cocreación de propuestas.

Gárate participó en la mesa dedicada al trabajo de Mauricio Redolés junto a Canteros, Vera y distintos agentes relacionados con el barrio. En esa instancia surgieron conceptos que posteriormente fueron centrales para el desarrollo de la propuesta, entre ellos la memoria de los objetos, la huella física y simbólica, la observación de aquello que suele pasar desapercibido y los recorridos de recolección acompañados por dispositivos de registro.
El trabajo continuó en reuniones posteriores de definición y desarrollo. La colaboración de Gárate se concentró en la revisión y selección de materiales junto a Redolés, la conceptualización de los modos de montaje, la definición de audios asociados a determinadas piezas y el desarrollo de recursos de mediación. Asimismo, participó en la conceptualización del método Redolés, entendido a partir de operaciones de encuentro, recolección, apropiación, relato y montaje.
Como parte de este proceso se desarrolló también el Manifiesto de los náufragos, texto que traslada estas operaciones a una serie de proclamas e instrucciones para observar y leer la calle. El manifiesto propone reconocer el potencial narrativo y visual de materiales que habitualmente pasan inadvertidos, entendiendo la ciudad como un espacio donde se acumulan múltiples registros de la experiencia cotidiana.
La propuesta toma como punto de partida la práctica de Redolés de recoger papeles, cartones, carteles, letreros y otros objetos con inscripciones encontrados en el espacio urbano. Más que entenderlos únicamente como documentos o textos, el trabajo atiende también a su condición material y visual: pliegues, roturas, manchas, tipografías, desgastes, soportes y huellas de circulación. El conjunto configura así una suerte de archivo de la calle leído por el artista, compuesto por fragmentos anónimos de vida cotidiana, mensajes, pérdidas, avisos, escrituras íntimas y rastros políticos.
La propuesta de Redolés formó parte de cuatro experiencias artísticas desarrolladas para Perderse para Encontrar, junto a los trabajos de Roberto Cayuqueo, Catalina Melo y Montserrat Vega. Las distintas iniciativas abordaron el territorio desde sus objetos, memorias, oficios, sonidos y materiales, articulando creación artística con experiencias desarrolladas junto a agentes y organizaciones de Barrio Franklin.
La programación de Perderse para Encontrar se articuló en dos fines de semana, el 26 y 27 de septiembre y el 3 y 4 de octubre, con una exposición y distintas activaciones públicas derivadas del proceso de creación desarrollado durante los meses previos. En el caso de Redolés, la propuesta contempló una selección de sus Papeles y otros materiales con inscripciones encontrados en las calles, conversaciones en torno a las piezas y una deriva por Franklin vinculada a espacios y agentes del barrio.
El proyecto reunió distintas formas de aproximarse al territorio. En las mesas iniciales aparecieron propuestas asociadas al patrimonio doméstico, los recorridos sensibles, la memoria oral, el registro de huellas, la arqueología del residuo y la construcción de archivos vivos de Barrio Franklin. Más que establecer un recorrido único, Perderse para Encontrar propuso aproximarse al barrio desde la observación, la experiencia y el encuentro con quienes lo habitan y producen.
La participación de Rodrigo Gárate en Perderse para Encontrar se vincula con una línea de investigación y creación centrada en las relaciones entre palabra e imagen, objeto encontrado, apropiación, archivo, montaje y cultura visual. Asimismo, da continuidad al trabajo desarrollado junto a Redolés, Canteros y Vera para estudiar y proyectar públicamente este conjunto de materiales, explorando nuevas formas de leer la ciudad a partir de sus huellas y registros cotidianos.
