
La hipertensión arterial suele asociarse a la vida adulta, pero también puede afectar a los niños y comprometer, con el tiempo, órganos como el corazón y los riñones. El desafío es que algunas de estas alteraciones pueden comenzar a desarrollarse sin ser detectadas.
¿Cómo reconocer esas señales a tiempo? Esa pregunta está en el centro del trabajo de Alejandra Tapia, académica e investigadora de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Finis Terrae, quien desde hace 13 años estudia la hipertensión arterial de origen endocrino y los mecanismos hormonales relacionados con el riesgo cardiovascular.
Bioquímica de la Universidad de Santiago de Chile y doctora en Ciencia e Innovación en Medicina de la Universidad del Desarrollo realizó un posdoctorado en la Pontificia Universidad Católica de Chile, institución en la que posteriormente se desempeñó durante siete años como investigadora.
Actualmente lidera un proyecto Fondecyt de Iniciación 2025–2028 orientado a identificar biomarcadores de daño cardiovascular y renal en población pediátrica con prehipertensión e hipertensión. El estudio contempla más de 100 muestras de orina recolectadas en la Región Metropolitana, en las que se analizan biomarcadores basados en proteínas y ARN.
Alejandra explica que “se estima que entre un 10% y un 14% de los niños presenta presión arterial elevada, pero una proporción importante no es diagnosticada oportunamente. Esto significa que pueden existir alteraciones cardiovasculares y/o renales que permanecen silenciosas y no son detectadas a tiempo”.
“Se estima que entre un 10% y un 14% de los niños presenta presión arterial elevada, pero una proporción importante no es diagnosticada oportunamente”.
Entonces, agrega, “la idea es buscar biomarcadores en edad temprana en estos pacientes pediátricos con prehipertensión, que luego nos sirvan para testear a esta población y evitar el daño cardiovascular a largo plazo”.
El propósito es avanzar hacia un test de screening que permita reconocer a niños con mayor riesgo. Para ello, uno de los pasos fundamentales es identificar y validar señales moleculares que puedan entregar información antes de que se manifiesten alteraciones más avanzadas.
“La idea es buscar biomarcadores en edad temprana en estos pacientes pediátricos con prehipertensión, que luego nos sirvan para testear a esta población y evitar el daño cardiovascular a largo plazo”.
Nuevas pistas en la hipertensión pediátrica
Un avance dentro de esta línea fue recientemente reconocido con el V Premio Dr. Antonio Arteaga 2026, otorgado por la Corporación Grupo Chileno de Trabajo en Aterosclerosis (AterosChile).
El trabajo premiado, Urinary Extracellular Vesicle Proteomics Reveals Early Molecular Signatures of Pediatric Prehypertension, estudió a 60 niños de entre 6 y 13 años, clasificados como normotensos, prehipertensos e hipertensos.
La investigación se concentró en las vesículas extracelulares urinarias, nanovesículas liberadas por las células, que transportan proteínas y otras moléculas. Al estar presentes en la orina, permiten estudiar procesos que ocurren en el organismo mediante una aproximación no invasiva.
Tras aislar y caracterizar estas vesículas, el equipo identificó diferencias en proteínas relacionadas con el transporte tubular, el tráfico vesicular, el estrés celular, la reabsorción de sodio y la homeostasis celular del sistema renina-angiotensina-aldosterona. Los resultados sugieren que estas firmas proteicas podrían constituir biomarcadores tempranos de alteraciones renales y cardiovasculares asociadas a la prehipertensión e hipertensión pediátrica.
Los hallazgos entregan nuevas pistas para continuar identificando y validando marcadores con potencial aplicación clínica. Para Alejandra, el Premio Dr. Antonio Arteaga constituye un respaldo a esa línea de trabajo: “Este reconocimiento me motiva a seguir haciendo investigación y confirma que la línea que estoy siguiendo es importante e interesante tanto para el área clínica como para las sociedades biomédicas”.
Del laboratorio a la práctica clínica
La búsqueda de biomarcadores forma parte de una trayectoria científica dedicada a comprender mejor las causas y mecanismos de la hipertensión. El trabajo de Alejandra Tapia se desarrolla desde la medicina traslacional, que busca acercar los avances de la investigación básica a posibles aplicaciones en la práctica médica.
Esta perspectiva está estrechamente vinculada con su trabajo en Ingeniería Civil Biomédica de la Universidad Finis Terrae, donde la convergencia entre ciencias biomédicas, ingeniería y tecnología abre oportunidades para llevar los hallazgos científicos hacia el desarrollo y validación de nuevas herramientas.
“Considero que la investigación interdisciplinaria permitirá la creación de tecnologías biomédicas que faciliten la transferencia de descubrimientos científicos a aplicaciones clínicas, así como la validación de biomarcadores y el desarrollo de dispositivos y/o técnicas diagnósticas”, explica.
“Considero que la investigación interdisciplinaria permitirá la creación de tecnologías biomédicas que faciliten la transferencia de descubrimientos científicos a aplicaciones clínicas”.
Su trayectoria incluye además el estudio de mecanismos hormonales que pueden estar detrás de determinados tipos de hipertensión. Recientemente integró un equipo internacional de investigadores que publicó en Nature Reviews Endocrinology el comment científico Driving hypertension: non-classic apparent mineralocorticoid excess, sobre una condición que podría estar subdiagnosticada en pacientes con hipertensión severa o resistente al tratamiento convencional.
El trabajo aborda una alteración hormonal específica que favorece la retención de sodio, el aumento de la presión arterial y un mayor riesgo de daño cardiovascular y renal. Profundizar en estos mecanismos puede contribuir a perfeccionar las estrategias diagnósticas y avanzar hacia tratamientos más personalizados.
En población pediátrica, el desafío es reconocer a tiempo las señales de riesgo cardiovascular y renal y generar conocimiento que, en el futuro, pueda traducirse en mejores herramientas para su detección y cuidado.