¿Cuál es la receta para alcanzar una gestión hospitalaria de excelencia en el sistema de salud chileno? Con el objetivo de responder a este interrogante, líderes del ámbito público y privado se reunieron en el conversatorio “Gestión Hospitalaria de Excelencia: ¿Cuál es la receta?”, espacio donde compartieron sus modelos de trabajo, metodologías y aprendizajes para mejorar la calidad de atención y los resultados sanitarios en el país.

Transparentar las brechas para evolucionar
La apertura del debate estuvo marcada por la necesidad de asumir diagnósticos realistas dentro de las instituciones.
Al respecto, la Dra. Evelyn Cortés Matamoros, Directora del Servicio de Salud Metropolitano Central, enfatizó que el punto de partida hacia la gestión hospitalaria de excelencia requiere identificar y evidenciar abiertamente los puntos críticos y fallas del sistema.
“Poder identificar cuáles son las brechas y desafíos te permite tangibilizarlo, transparentarlo y trazar un plan organizado y estructurado con indicadores y resultados esperables. Es la única forma de priorizar dónde deben estar nuestros focos de trabajo para evolucionar”, sostuvo la autoridad de salud.

De la estrategia a la acción interdisciplinaria
Por su parte, el Dr. Patricio Barría, Director del Hospital de Urgencia Asistencia Pública, ex Posta Central, profundizó en cómo una planificación estratégica participativa se transforma en resultados concretos en unidades de alta complejidad.
Según explicó el especialista, el modelo de gestión hospitalaria de excelencia se construye integrando tanto a los equipos internos como a los actores externos.
“La planificación es una gran declaración de visión y valores, pero se concreta cuando pasas a los objetivos específicos, indicadores y responsables. Saber exactamente quién está a cargo del indicador que mide un proceso crítico es lo que permite pasar de un gran modelo a la acción real en la gestión de mediano y largo plazo”, afirmó Barría.

Cultura organizacional e integración público-privada
En el ámbito privado, la Dra. Carolina Asenjo, Directora Médica de Clínica Santa María, expuso sobre cómo la retroalimentación continua a los equipos asistenciales convierte la gestión hospitalaria de excelencia en un pilar cultural.
“Nuestro modelo se basa en medir indicadores y devolverlos con un feedback directo a las personas que están al lado de la cama del paciente. Así, ellos son capaces de gestionar sus indicadores y buscar la mejora continua de los resultados sanitarios”, indicó.
Asimismo, Asenjo destacó la urgencia de fortalecer las alianzas entre el sector público y privado.
“La colaboración ha existido siempre y fue evidente en la pandemia, pero hoy muchas instituciones privadas atienden a gran parte de la población pública mediante licitaciones y acuerdos. Convencida estoy de que, trabajando en conjunto, ofreceremos mejor salud para todos”.

Gestión y cuidado del paciente
Finalmente, María José Cornejo, Gerente General de Clínica Alemana de Osorno, abordó la dualidad de liderazgos que conviven en los centros de salud: la visión administrativa y la visión clínica.
“En general, las instituciones de salud tienen dos liderazgos que a veces parecen opuestos: el administrativo, enfocado en optimizar recursos, y el médico, enfocado en salvar vidas sin reparar en costos. No existe una receta exacta, pero la fórmula que funciona es trabajar de forma integrada, escuchando y colaborando, sin perder de vista que la prioridad es la seguridad y la calidad de atención del paciente”, concluyó Cornejo.




