Entre libros y memorias: académica de la Escuela de Diseño participa en proyectos que fortalecen el patrimonio cultural y la circulación del conocimiento

Los libros son mucho más que objetos culturales. Son herramientas para comprender el territorio, preservar la memoria y generar nuevas formas de conocimiento. En ese desafío, la investigación y la […]

Publicado el 7 de agosto, 2026 · 5 min lectura

Los libros son mucho más que objetos culturales. Son herramientas para comprender el territorio, preservar la memoria y generar nuevas formas de conocimiento. En ese desafío, la investigación y la mediación cumplen un rol fundamental: permiten que los saberes circulen, dialoguen con distintas comunidades y contribuyan a enfrentar los desafíos del presente.

En este contexto, la académica y coordinadora de Vinculación con el Medio de la Escuela de Diseño, Lucía Alba, se encuentra participando en dos proyectos financiados por el Fondo del Libro y la Lectura 2025. Aunque abordan ámbitos distintos el patrimonio natural y el patrimonio bibliográfico del deporte, ambas iniciativas comparten un mismo propósito: fortalecer el vínculo entre las personas, la lectura y el conocimiento.

“Ambos proyectos nacen de una convicción compartida: la lectura es una herramienta que nos permite comprender mejor el mundo que habitamos. Ya sea a través de libros que acercan a niños y jóvenes al patrimonio natural o mediante una biblioteca que resguarda la memoria del deporte, lo que buscamos es generar vínculos entre las personas, el conocimiento y sus territorios”, señala la académica.

Uno de ellos es “Libros informativos de naturaleza para infancias y juventud en Chile durante el siglo XXI: fomento y comprensión desde su pertinencia territorial”, investigación que se desarrolla entre 2026 y 2028 y que busca identificar, analizar y visibilizar los libros informativos sobre naturaleza publicados en Chile durante el siglo XXI y dirigidos a niñas, niños y jóvenes.

El proyecto surge de una pregunta fundamental: ¿de qué manera los libros contribuyen a construir una relación con el territorio que habitamos? Para responderla, el equipo investiga publicaciones que abordan el patrimonio natural desde una perspectiva local, regional y nacional, analizando sus propuestas editoriales, científicas, visuales y pedagógicas. La investigación permite reconocer tendencias en la producción editorial chilena y comprender cómo estos libros favorecen la educación ambiental, el pensamiento crítico y el vínculo de las nuevas generaciones con la biodiversidad y los paisajes del país.

Como resultado, la iniciativa contempla la elaboración de un catálogo-guía dirigido a mediadores de lectura, editoriales, investigadores, docentes y creadores, además del desarrollo de actividades de difusión en distintas regiones de Chile. De este modo, busca contribuir al fortalecimiento del fomento lector, la valoración del patrimonio natural y la generación de herramientas que puedan aportar al desarrollo de futuras políticas públicas vinculadas a la lectura y la educación.

“Me interesa especialmente cómo los libros y los espacios de lectura pueden convertirse en lugares de encuentro. No solo reúnen información, sino también experiencias, memorias y formas de mirar la realidad. La investigación y la mediación permiten precisamente que esos saberes circulen y dialoguen con comunidades diversas”, explica Alba.

A esta investigación se suma la Biblioteca del Deporte CEDEP–FEN, proyecto adjudicado por el Fondo del Libro y la Lectura 2025 en la línea de Mejoramiento de Espacios de Lectura. En esta iniciativa, la académica se desempeña como coordinadora y mediadora responsable del Plan de Gestión, contribuyendo a la consolidación de un espacio concebido para preservar, organizar y poner en circulación el patrimonio bibliográfico del deporte en Chile.

Impulsada por el Centro de Estudios del Deporte (CEDEP) y la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, con el patrocinio de la Biblioteca Nacional, la Biblioteca del Deporte reúne una colección especializada de libros, revistas y otros materiales documentales destinada a transformarse en un referente nacional para la investigación sobre el deporte desde múltiples disciplinas.

Más allá de resguardar una colección, el proyecto busca consolidar un espacio abierto al encuentro entre investigadores, estudiantes, docentes, periodistas, escritores, deportistas y comunidad, promoviendo la lectura, la investigación y el intercambio de conocimientos en torno al deporte como expresión cultural, histórica y social. Tras su inauguración en junio de 2026, la biblioteca desarrolla actualmente un ciclo de charlas y actividades orientadas a fortalecer su vocación pública y ampliar el acceso al conocimiento.

“Hoy existe una necesidad creciente de fortalecer el acceso a conocimientos que nos ayuden a comprender desafíos sociales, culturales y ambientales. Tanto la investigación sobre libros informativos de naturaleza como la Biblioteca del Deporte buscan aportar a ese objetivo, poniendo en valor patrimonios que forman parte de nuestra identidad colectiva y que merecen ser conocidos, estudiados y compartidos”, afirma.

En un escenario donde la producción y circulación del conocimiento enfrentan nuevos desafíos, iniciativas como estas ponen de relieve la importancia de los libros y las bibliotecas como espacios capaces de conectar saberes, fortalecer comunidades y construir memoria. A través de la investigación y la mediación, el trabajo que desarrolla la académica contribuye a ampliar las formas en que la lectura nos permite comprender el mundo y relacionarnos con él de manera más consciente y significativa.