El académico de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Finis Terrae, Francisco Godoy, explica por qué la humedad, la condensación y el alto consumo de calefacción suelen tener un mismo origen, y comparte cinco recomendaciones prácticas para mantener un hogar más cálido, saludable y eficiente durante el invierno.
Las bajas temperaturas y las lluvias traen consigo un problema recurrente en miles de hogares: humedad, condensación en ventanas y paredes, y un mayor uso de calefacción. Aunque muchas veces parecen situaciones independientes, para Francisco Godoy, académico de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Finis Terrae, todas tienen un origen común: una vivienda con un bajo desempeño térmico.
“Cuando muros, techumbres y ventanas no aíslan adecuadamente el frío exterior, las superficies interiores se enfrían y aparece la condensación. Eso genera humedad, obliga a usar más calefacción y afecta el confort de quienes viven en la casa”, explica.
Cinco consejos para reducir la humedad y aprovechar mejor la calefacción
1. Ventila tu hogar todos los días
Abrir las ventanas entre 10 y 15 minutos, incluso durante el invierno, permite renovar el aire y eliminar el exceso de humedad acumulada, especialmente después de cocinar o ducharse.
2. Revisa puertas y ventanas
Las filtraciones de aire hacen que el calor escape rápidamente. Sellar rendijas o mejorar la hermeticidad de puertas y ventanas ayuda a mantener una temperatura más estable.
3. Prioriza una buena aislación
Si vas a realizar mejoras en tu vivienda, comienza por la techumbre y los muros, ya que son los principales puntos por donde se pierde calor.
4. No escondas la humedad
Pintar sobre manchas de humedad o moho no resuelve el problema. Lo importante es identificar la causa y disminuir la condensación para evitar que vuelva a aparecer.
5. No dependas solo de la calefacción
“El objetivo no es calentar más la vivienda, sino evitar que el calor se pierda”, señala Godoy. Una casa que conserva mejor la temperatura necesita menos energía para mantenerse confortable.
Más allá de estas medidas, Godoy señala que el desafío de fondo está en mejorar el desempeño térmico de las viviendas. Explica que una parte importante del parque habitacional chileno fue construido con estándares que hoy resultan insuficientes, lo que favorece la pérdida de calor durante el invierno y aumenta la presencia de humedad y condensación en el interior de los hogares.
El académico agrega que pequeñas mejoras pueden marcar una diferencia significativa en el confort de las familias. Reforzar la aislación, reducir las filtraciones de aire y mantener una ventilación adecuada no solo ayuda a disminuir el consumo de energía, sino que también contribuye a prevenir la aparición de hongos y moho, protegiendo la salud de quienes habitan la vivienda.
“La verdadera solución no consiste en usar más calefacción, sino en evitar que el calor se pierda. Una vivienda que conserva mejor la temperatura interior reduce el consumo de energía, disminuye los problemas de humedad y ofrece mejores condiciones para vivir, especialmente durante el invierno”, concluye Francisco Godoy.