Ante el avance de las emergencias y los eventos climáticos adversos que afectan principalmente a la zona norte del país, resguardar la salud mental y la contención emocional de las personas se transforma en una prioridad fundamental. Para abordar este escenario desde una mirada preventiva, Christian Schnake, psicólogo y director del Centro de Psicología Integral de la Persona, entregó una serie de pautas para fortalecer la resiliencia y enfrentar la incertidumbre.
El especialista enfatizó que la capacidad de respuesta frente a una crisis está estrechamente ligada al propósito individual y a la red de apoyo con la que se cuenta. “Tiene mucho que ver cómo van a enfrentar esta crisis el sentido vital que tengan en sus vidas. Cuando tenemos que salir adelante porque sostenemos a nuestros hijos, estamos a cargo de una mascota o nos preocupamos por otro, esa motivación nos da la fuerza para avanzar. El problema está en quienes se encuentran solos o en adultos mayores que no encuentran ese ‘para qué’ salir adelante”, sostiene Schnake.
El “sentido vital” y la percepción de la pérdida
Para el académico, las situaciones catastróficas generan un nivel de estrés crítico en la población, pero la forma de procesarlo varía sustancialmente según cada realidad.
“Frente a estas situaciones vitales críticas, hay personas que lo pierden todo y logran levantarse, mientras que otras, con pérdidas quizás menores, las viven como si lo hubiesen perdido todo y se van hundiéndose en una profunda depresión. Perder la casa, sufrir inundaciones o no poder salir a trabajar para generar ingresos genera un estrés tremendo, pero resulta especialmente difícil para aquellas personas que carecen de un sentido vital que las impulse a sobreponerse”, advierte el experto.
Herramientas prácticas: Del control personal a la acción
Respecto al manejo cotidiano de la angustia durante la emergencia, el director del Centro de Psicología Integral de la Persona estructuró cuatro pilares de acción recomendados para la población:
- Separar lo que se puede controlar de lo que no: “No puedes parar la lluvia ni cambiar el clima, pero sí puedes decidir cómo reaccionas hoy. Enfocarse en lo que no podemos cambiar solo nos frena; orientar la energía a lo que sí está a nuestro alcance nos devuelve el control”, enfatiza Schnake.
- Transformar la queja en propósito: El especialista sugiere pasar del “por qué a mí” al “qué hago con esto”, centrándose en soluciones concretas con los recursos disponibles en el momento.
- Acompañar y dejarse acompañar: “La soledad en una emergencia es terrible. Buscar a los vecinos, llamar a quien esté solo o ponerse a disposición rompe el aislamiento. Ayudar a otro es la mejor medicina contra la sensación de inutilidad”, detalla.
- Dosificar el consumo de información: Schnake advierte que estar expuesto 24/7 a las noticias del desastre genera un agotamiento mental excesivo. “Infórmate lo justo para saber qué pasa y ponte en acción en cosas pequeñas y concretas”.
Finalmente, Christian Schnake hizo un llamado a apelar a la solidaridad activa y a la fuerza de la actitud individual frente a la adversidad. “Cuando la situación no se puede cambiar, el único súper poder que nos queda es elegir con qué actitud la enfrentamos y no dejar a nadie atrás”, concluyó.