Primera Cuenta Pública del Rector Juan Eduardo Vargas: “La excelencia ha sido el principio rector de nuestro trabajo durante este período”

Organizada en torno a cinco pilares —Excelencia, Reposicionamiento institucional, Sostenibilidad, Infraestructura e Identidad católica—, la presentación dio cuenta de los principales avances institucionales alcanzados desde abril de 2025.

Publicado el 24 de junio, 2026 · 7 min lectura

En una solemne ceremonia que reunió a integrantes del Consejo Superior, autoridades universitarias, académicos, estudiantes y funcionarios, Juan Eduardo Vargas, Rector de la Universidad Finis Terrae, presentó el balance correspondiente al periodo 2025-2026. La instancia permitió revisar los principales hitos alcanzados durante el último año y proyectar las prioridades que orientarán el futuro institucional.

Al iniciar su intervención, el Rector citó la reciente encíclica Magnífica Humanitas del Papa León XIV, que advierte que los algoritmos no habitan el horizonte afectivo y espiritual del ser humano. A partir de esta reflexión, reafirmó el sello distintivo de la Universidad Finis Terrae: situar a la persona en el centro y reconocer a las artes y las humanidades como ámbitos esenciales para su formación integral.

En materia de vinculación con el medio y salud, se refirió a los resultados del informe elaborado por el Observatorio Nutricional Nestlé-Universidad Finis Terrae y JUNAEB, que ubica a Chile entre los tres países con mayores índices de obesidad infantil. El Rector vinculó esta realidad con el uso excesivo de pantallas, alertando sobre sus efectos en el sedentarismo, el debilitamiento de los vínculos familiares y el aumento de los problemas de salud mental. Frente a este escenario, anunció el inicio del proceso para crear un nuevo grupo de investigación o centro de estudios dedicado a la familia, con el propósito de aportar evidencia y propuestas ante esta problemática.


Cinco pilares estratégicos

La rendición se estructuró en torno a los cinco pilares definidos al inicio de la gestión: Excelencia, Reposicionamiento institucional, Sostenibilidad, Infraestructura e Identidad católica.

En el ámbito de la Excelencia, la Universidad consolidó su modelo formativo Finis Transforma y amplió su oferta de pregrado con la apertura de nuevas carreras, entre ellas Ciencia Política y Sociología. El proceso de Admisión 2026 registró resultados históricos, con un incremento de 30 puntos en el promedio de los estudiantes seleccionados y un puntaje de corte en Medicina de 937,5. 

En investigación, la institución alcanzó el tercer lugar nacional en producción científica en Ciencias de la Salud, de acuerdo con el Nature Index. A ello se sumó la adjudicación del fondo InES I+D para el polo de innovación Finis Hub y de un proyecto FONDEF, el primero obtenido por la Universidad Finis Terrae. 

Como parte de este proceso de desarrollo institucional, se concretó una reestructuración orgánica que dio origen a la Facultad de Medicina y Salud, junto con las facultades de Educación y Ciencias Sociales y de Arquitectura, Diseño y Estudios Creativos. 

Al referirse a este eje, Juan Eduardo Vargas destacó que “la excelencia ha sido la directriz fundamental de nuestro trabajo durante este período. Más que un indicador, la entiendo como una actitud permanente por dar lo mejor de nosotros mismos en cada ámbito del quehacer universitario. Es, también, una forma de hacer universidad, una convicción que nos impulsa a desarrollar cada una de nuestras tareas con rigor y compromiso”.

El Reposicionamiento institucional se potenció con la creación de la nueva Vicerrectoría de Vinculación, Extensión y Comunicaciones, lo que ha permitido, entre otras cosas, aumentar la presencia de la Universidad “allí donde se discuten los temas que impactan el desarrollo del país, aportando una mirada fundada en el conocimiento, inspirada en nuestra identidad católica y comprometida con el bien común”, resaltó el Rector.

En el plano de la vinculación, el año pasado se creó la Dirección de Alumni y se conformó la red Alumni con 18.000 egresados. Además, se suscribieron 44 nuevos convenios con instituciones públicas, privadas y de la sociedad civil, fortaleciendo alianzas con actores estratégicos en ámbitos tan diversos como la salud, la educación, la cultura y el servicio público. 

Juan Eduardo Vargas se refirió también a la creación de FinisCultura, una iniciativa que articula los distintos espacios culturales de la institución y que integrará al Teatro una nueva galería de arte, plazas culturales y una programación orientada a vincular a la comunidad y su entorno con las artes y las humanidades.

En el plano de la internacionalización, la movilidad estudiantil creció un 16% en estudiantes entrantes y un 45% en salientes, y el Rector anunció nuevos convenios de doble grado para la carrera de Derecho con la Universidad Europea de Roma y para el MBA con EGADE del Tecnológico de Monterrey.

Respecto a la Sostenibilidad, una rigurosa política de control de gastos e ingresos permitió revertir las cifras negativas del período anterior, alcanzando una utilidad de $1.020 millones al cierre del ejercicio 2025, cifra respaldada por un fuerte repunte en las donaciones institucionales, que llegaron a $573 millones. En este mismo pilar financiero, y ante el impacto adverso de los aranceles regulados del sistema de gratuidad, la institución se sumó a otras seis universidades privadas para presentar una consulta formal ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, denunciando las distorsiones que este mecanismo de precios provoca en desmedro de la diversidad educativa y de los propios estudiantes.

Al respecto, el Rector Juan Eduardo Vargas señaló que el “próximo paso estratégico es profundizar los esfuerzos por atraer a personas e instituciones que, motivadas por lo que el proyecto de la Universidad representa, en términos formativos y de defensa de ciertos principios, puedan realizar aportes de diverso tipo, que nos permitan resguardar el apego irrestricto a nuestra misión y ayudarnos a financiar nuestros planes de crecimiento”.

Finalmente, los ejes de Infraestructura e Identidad católica operan como el soporte físico y el sello transversal de la casa de estudios. En el plano de la infraestructura, la planificación contempla la próxima inauguración de una galería de arte, nuevas plazas culturales y el desarrollo del Centro de Innovación Docente mediante un fondo FDI de $271 millones. 

Al respecto, el Rector fue enfático: “Los espacios físicos también educan. La experiencia universitaria no se agota en el aula; requiere entornos que propicien el encuentro humano y la vida comunitaria. Mantener espacios que no estén a la altura del proyecto que los justifica es una contradicción que ninguna declaración puede sostener. Por eso, durante este año hemos dado pasos importantes en la transformación de nuestro campus urbano, no como mera obra de embellecimiento, sino como acto de coherencia institucional. Lo que construimos dice quiénes somos”.

Por su parte, la identidad católica guía el compromiso ético institucional. En sintonía con la encíclica Magnífica Humanitas, la universidad reafirma su misión de poner al ser humano en el centro frente al avance de la inteligencia artificial, promoviendo las artes y las humanidades como campos del conocimiento indispensables para una formación profesional con sentido.

Contingencia nacional

El Rector, quien además es exsubsecretario de Educación Superior, advirtió sobre la urgencia de rediseñar la política de gratuidad debido a su alto costo fiscal, proponiendo un modelo de corresponsabilidad en el que los primeros años de carrera sean gratuitos y el tramo final se financie mediante un crédito contingente al ingreso que se devuelva tras la graduación. Ante este escenario, sostuvo que el CAE debe ser reemplazado por un nuevo sistema de financiamiento subsidiado, con plazos máximos de pago y donde la condonación opere únicamente para saldos remanentes.

Antes del inicio de la Cuenta Pública, se realizó una misa celebrada por el capellán Francisco Carvajal, L.C., acompañado por el Padre James Cleary, L.C. y Ricardo Rocha, L.C.