Color, territorio e identidad: la experiencia académica de Magdalena Ballacey en México

La académica de la Escuela de Diseño de la Universidad Finis Terrae, Magdalena Ballacey Molina, se encuentra culminando una pasantía académica de tres semanas en la Universidad Anáhuac Puebla, México, […]

Publicado el 19 de junio, 2026 · 3 min lectura

La académica de la Escuela de Diseño de la Universidad Finis Terrae, Magdalena Ballacey Molina, se encuentra culminando una pasantía académica de tres semanas en la Universidad Anáhuac Puebla, México, instancia que ha permitido fortalecer la colaboración entre ambas instituciones, compartir metodologías de enseñanza y abrir nuevas oportunidades de intercambio e investigación en torno al diseño y el color.

Más allá de la dimensión académica, la experiencia ha significado un valioso proceso de aprendizaje personal y profesional. “El balance general está marcado por un constante momento de asombro y de permeabilidad frente a todo lo observado y vivido”, señala la académica, quien destaca la riqueza cultural y humana que ha caracterizado este intercambio.

Durante su estadía, Ballacey ha impartido clases orientadas al estudio del color desde una perspectiva teórico-práctica, compartiendo enfoques desarrollados por la Escuela de Diseño y promoviendo la reflexión sobre la relación entre territorio, identidad y aprendizaje.

“Todo conocimiento está directamente vinculado a lo territorial, no solo desde su dimensión geográfica, sino como aquel espacio multidimensional en el cual operan lo identitario y lo local como elementos vinculantes al aprendizaje”, explica.

Uno de los hitos de esta experiencia ha sido el trabajo desarrollado junto a estudiantes en las iglesias de Tonantzintla y San Francisco Acatepec. A través de visitas en terreno, las y los participantes han analizado aspectos relacionados con el color, la simbología, la morfología y el sincretismo presentes en estos espacios patrimoniales, integrando posteriormente estos aprendizajes en el proyecto final del curso.

“Desde esta experiencia in situ pudimos proyectar el trabajo final, apreciando no sólo la cromía y la morfología presentes en ambos espacios, sino también la dimensión cosmogónica e histórica que habita en cada uno de ellos”, comenta.

La pasantía también ha contemplado encuentros con académicos de distintas disciplinas y contextos culturales, generando espacios de diálogo que enriquecen la reflexión sobre la enseñanza, la investigación y los desafíos contemporáneos del diseño.

Asimismo, la inmersión en el contexto cultural de Puebla ha dejado una profunda impresión en la académica. “Fue una fascinante inmersión en un territorio teñido completamente por el color y sus expresiones, presentes en la arquitectura, la artesanía y en la forma única en que se habita el espacio”, afirma.

Esta experiencia contribuye al fortalecimiento de la internacionalización de la Facultad y proyecta nuevas posibilidades de colaboración entre ambas universidades, especialmente en ámbitos relacionados con la investigación y la enseñanza del color. “Espero que próximamente podamos potenciar el intercambio investigativo y curricular con la Red de Universidades Anáhuac y, por sobre todo, con la Universidad Anáhuac Puebla”, concluye Ballacey.

La pasantía reafirma el compromiso de la Escuela de Diseño con la internacionalización y el intercambio académico, promoviendo experiencias que enriquecen la formación, la investigación y la vinculación con otras realidades culturales.