En la columna “Más allá del consentimiento: desafíos de la Ley de Protección de Datos”, las académicas sostienen que la nueva normativa representa un cambio de paradigma, al trasladar el foco desde el consentimiento de los titulares hacia la responsabilidad de las organizaciones en la gestión, gobernanza y protección de la información personal.
Asimismo, destacan que el creciente uso de inteligencia artificial y de sistemas automatizados exige fortalecer las capacidades técnicas, los mecanismos de transparencia y la cultura del autocuidado digital. En este contexto, enfatizan que la protección de datos no depende únicamente del cumplimiento legal, sino también de una ciudadanía consciente del valor de su información y de las decisiones que toma al compartirla en entornos digitales.
